PRÓLOGO
Las poesías que aquí presento, son trozos robados de mi vida,hojas de mi libro; que fui arrancando, capturando y que quedaron petrificadas.
Sin embargo, pasado el tiempo, olvidé qué fue lo que motivaron las palabras que aquí os traigo. Por eso, no me preguntéis qué quise decir, o cuál es la verdadera interpretación. Lo único que puedo decir es que no lo sé, no me acuerdo, no quiero recordarlo y con total seguridad, no lo diría. Aunque creo que esto no tiene la menor importancia.
Verán porqué lo digo:”Hace tiempo le mandé un poesía a una amiga y, pasado un tiempo me la encontré por la calle. Al verme, me saludó efusivamente y me dijo:
−Venancio, gracias por aquella poesía que me mandaste. ¿Sabes?, aquella poesía me ayudó a salir de un bache en el que estaba metida.
Yo le pregunté:
−Bueno, ¿qué parte de la poesía fue la que te ayudó?
Ella me contestó algo que nada tenía que ver con lo que yo quise decir en mi escrito. ¿Lo ven? Por supuestísimo, yo me callé y le dije que lo que me había dicho era el mejor premio que jamás me habían otorgado, el más valioso y el que iba a colocar en primer lugar en mi vitrina.” Aquella anécdota me hizo remover el puzle de ideas que yo tenía sobre lo que la poesía es para mí. Llegué a la convicción de que cada cual debe de tener su propia idea.Yo jamás trataré de imponer mi opinión, pero pienso que la poesía debe dar un servicio público como lo haría un taxista, un peluquero, un camarero, etcétera.
En fin, querido lector; no intente encontrar lo que quise decir en cada verso, solo pregúntese lo que mis palabras le sugieren a usted y esa será la buena. Y si con esas interpretaciones le hago reír, llorar, pensar, evocar algún recuerdo grato o incluso ingrato, me sentiré premiado en el mejor de los Certámenes: el suyo.
Reciba un cordial saludo y que lo disfrute.
Las poesías que aquí presento, son trozos robados de mi vida,hojas de mi libro; que fui arrancando, capturando y que quedaron petrificadas.
Sin embargo, pasado el tiempo, olvidé qué fue lo que motivaron las palabras que aquí os traigo. Por eso, no me preguntéis qué quise decir, o cuál es la verdadera interpretación. Lo único que puedo decir es que no lo sé, no me acuerdo, no quiero recordarlo y con total seguridad, no lo diría. Aunque creo que esto no tiene la menor importancia.
Verán porqué lo digo:”Hace tiempo le mandé un poesía a una amiga y, pasado un tiempo me la encontré por la calle. Al verme, me saludó efusivamente y me dijo:
−Venancio, gracias por aquella poesía que me mandaste. ¿Sabes?, aquella poesía me ayudó a salir de un bache en el que estaba metida.
Yo le pregunté:
−Bueno, ¿qué parte de la poesía fue la que te ayudó?
Ella me contestó algo que nada tenía que ver con lo que yo quise decir en mi escrito. ¿Lo ven? Por supuestísimo, yo me callé y le dije que lo que me había dicho era el mejor premio que jamás me habían otorgado, el más valioso y el que iba a colocar en primer lugar en mi vitrina.” Aquella anécdota me hizo remover el puzle de ideas que yo tenía sobre lo que la poesía es para mí. Llegué a la convicción de que cada cual debe de tener su propia idea.Yo jamás trataré de imponer mi opinión, pero pienso que la poesía debe dar un servicio público como lo haría un taxista, un peluquero, un camarero, etcétera.
En fin, querido lector; no intente encontrar lo que quise decir en cada verso, solo pregúntese lo que mis palabras le sugieren a usted y esa será la buena. Y si con esas interpretaciones le hago reír, llorar, pensar, evocar algún recuerdo grato o incluso ingrato, me sentiré premiado en el mejor de los Certámenes: el suyo.
Reciba un cordial saludo y que lo disfrute.
MONÓLOGO INTERIOR DEL TOZAL DE GUARA
Soy una pirámide, mido 2077 metros, vivo en la Sierra de Guara (Huesca), yo soy así. Gloria para los que suben a mi techo, es lo que puedo decir. Todos los días de mi vida la soledad me acompaña; el aire es mi testigo, mi tormento, mi hermano... El que crea que soy soberbio se engaña, la humildad siempre va de mi mano. Son pocos los que se atreven a subir, mi grandeza su fortaleza encoge. En la vida hay muchos caminos a elegir, pero solo los osados los duros escogen. Para ascender a mí hay varios senderos a tomar: uno es por el barranco de la Pillera pasando por Petreñales, otro que desde Nocito sube por la vía que pasa por Fenales, otro por Used, otro por Santa Cilia y otro por el barranco de la Tejería. Cuando posan sus pies en mi grupa, después de pagar el duro peaje, mientras algunos montañeros se hacen fotos y otros alrededor de mi hito se agrupan, algunos se sientan a contemplar el bello paisaje. Después, uno a uno los veo partir bajando por diferentes lugares, y me digo: “No deberías de ser tan exigente, pero qué le voy a hacer, yo soy así, ¿quién sabe si algún día nos volveremos a ver en circunstancias similares?"
Soy una pirámide, mido 2077 metros, vivo en la Sierra de Guara (Huesca), yo soy así. Gloria para los que suben a mi techo, es lo que puedo decir. Todos los días de mi vida la soledad me acompaña; el aire es mi testigo, mi tormento, mi hermano... El que crea que soy soberbio se engaña, la humildad siempre va de mi mano. Son pocos los que se atreven a subir, mi grandeza su fortaleza encoge. En la vida hay muchos caminos a elegir, pero solo los osados los duros escogen. Para ascender a mí hay varios senderos a tomar: uno es por el barranco de la Pillera pasando por Petreñales, otro que desde Nocito sube por la vía que pasa por Fenales, otro por Used, otro por Santa Cilia y otro por el barranco de la Tejería. Cuando posan sus pies en mi grupa, después de pagar el duro peaje, mientras algunos montañeros se hacen fotos y otros alrededor de mi hito se agrupan, algunos se sientan a contemplar el bello paisaje. Después, uno a uno los veo partir bajando por diferentes lugares, y me digo: “No deberías de ser tan exigente, pero qué le voy a hacer, yo soy así, ¿quién sabe si algún día nos volveremos a ver en circunstancias similares?"
MARÍA CALLAS Y EL PICO FRAGINETO
Amanece. Cae la luz como rocío en la mañana. A la derecha dejamos el cartel impreso donde preso está en la presa, el coloso de Calcón. Aparcamos en el parking que remata la “impavimentada” pista. Las inocentes hojas nos hacen la ola. El bosque realiza un túnel por ramas y troncos flanqueado, con el cielo de aterciopelados folios. Y nos dan la bienvenida aromatizando el aire con su incienso. El río tañe en su arpa las notas del Ave María de Schubert. Los pájaros hacen los coros. La voz de una flauta emerge como una pirámide santificando las montañas, cañones, ríos y valles. Mientras tanto, llegamos a la ermita de la Favana y comulgamos. No somos capaces de emitir ni una sola palabra, ¿para qué romper la armonía con torpes balbuceos? En silencio cruzamos el barranco de la Tejería: el río calcón nos bendice con su agua. Subimos por la espina dorsal del mastodóntico Fragineto. Una vez en su privilegiado palco, nos asomamos al conmovedor escenario: a un lado, Nocito con el barranco de la Pillera; al otro, el Titán de Guara. No hay poesías que lo puedan describir, solo la música puede hacerle justicia. Con el corazón en un puño, en procesión bajamos al pico Corcurezo. Después al collado Petreñales. Y más tarde, por la cabecera del barranco de Calcón nos deslizamos hasta el punto de partida y lo damos todo por realizado. Excursión muy aconsejable. Desnivel acumulado: 1030 m. Distancia: 17.09 km. Dificultad: media alta. Tiempo estimado: 7:30. Se recomienda hacerla escuchando a María Callas…
Amanece. Cae la luz como rocío en la mañana. A la derecha dejamos el cartel impreso donde preso está en la presa, el coloso de Calcón. Aparcamos en el parking que remata la “impavimentada” pista. Las inocentes hojas nos hacen la ola. El bosque realiza un túnel por ramas y troncos flanqueado, con el cielo de aterciopelados folios. Y nos dan la bienvenida aromatizando el aire con su incienso. El río tañe en su arpa las notas del Ave María de Schubert. Los pájaros hacen los coros. La voz de una flauta emerge como una pirámide santificando las montañas, cañones, ríos y valles. Mientras tanto, llegamos a la ermita de la Favana y comulgamos. No somos capaces de emitir ni una sola palabra, ¿para qué romper la armonía con torpes balbuceos? En silencio cruzamos el barranco de la Tejería: el río calcón nos bendice con su agua. Subimos por la espina dorsal del mastodóntico Fragineto. Una vez en su privilegiado palco, nos asomamos al conmovedor escenario: a un lado, Nocito con el barranco de la Pillera; al otro, el Titán de Guara. No hay poesías que lo puedan describir, solo la música puede hacerle justicia. Con el corazón en un puño, en procesión bajamos al pico Corcurezo. Después al collado Petreñales. Y más tarde, por la cabecera del barranco de Calcón nos deslizamos hasta el punto de partida y lo damos todo por realizado. Excursión muy aconsejable. Desnivel acumulado: 1030 m. Distancia: 17.09 km. Dificultad: media alta. Tiempo estimado: 7:30. Se recomienda hacerla escuchando a María Callas…
PARA ALGO SIRVEN LOS ESTUDIOS
En la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, 4 jóvenes están jugando a meter una moneda en la jarra de agua. Se trata de hacerla revotar en la mesa y que se cuele:” ¡Plin, plon! ¡Plin, plon, chof!” Pero, como para recuperar las monedas hay que mojarse la mano, después de colar 4, tienen la perspicacia de cambiar el objeto de su simpático juego por un vaso. Y yo pienso:” ¡Hay que ver, cómo se notan los estudios!”, ” ¡Plin, plon¡ ¡Plin, plon, chof!” Cuando se cansan del entretenido esparcimiento, con cuidado sacan las monedas con la mano del receptáculo grande, echan el agua del cáliz a la vasija mayor, recuperan los euros y se marchan. Más tarde viene otro joven y se sienta en aquella mesa. Se echa agua Del susodicho recipiente y empieza a comer. Y yo pienso:” ¿Se lo digo?” En un momento dado, el chico deja de comer, coge su copa y se lo lleva a la boca. Y yo pienso:” ¿Se lo digo?” El chico posa el borde del cuenco en sus labios y lo va a empinar; cuando, yo pienso:” ¿Se lo digo?”...
En la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, 4 jóvenes están jugando a meter una moneda en la jarra de agua. Se trata de hacerla revotar en la mesa y que se cuele:” ¡Plin, plon! ¡Plin, plon, chof!” Pero, como para recuperar las monedas hay que mojarse la mano, después de colar 4, tienen la perspicacia de cambiar el objeto de su simpático juego por un vaso. Y yo pienso:” ¡Hay que ver, cómo se notan los estudios!”, ” ¡Plin, plon¡ ¡Plin, plon, chof!” Cuando se cansan del entretenido esparcimiento, con cuidado sacan las monedas con la mano del receptáculo grande, echan el agua del cáliz a la vasija mayor, recuperan los euros y se marchan. Más tarde viene otro joven y se sienta en aquella mesa. Se echa agua Del susodicho recipiente y empieza a comer. Y yo pienso:” ¿Se lo digo?” En un momento dado, el chico deja de comer, coge su copa y se lo lleva a la boca. Y yo pienso:” ¿Se lo digo?” El chico posa el borde del cuenco en sus labios y lo va a empinar; cuando, yo pienso:” ¿Se lo digo?”...
ELOGIO DEL OFUSCAMIENTO
Asia Bibi ha tenido que
huir de Pakistán por blasfemar en contra del profeta ¡qué injusticia, verdad!
Pero la Iglesia quemaba científicos, brujas, Juanas de Arco, ocultaba
pederastas, etc. Pero en otro tiempo, la esclavitud era legal en todos los
países civilizados. Pero con arreglo a la moral establecida, el
descuartizamiento de bandoleros, dejando sus restos por los caminos era lícito
y estaba bien visto. Pero en Alemania, matar judíos era de gente cabal. Y así podría seguir… En muchas ocasiones me pregunto qué
habría hecho yo, qué hubiese pensado, de haber nacido en aquel tiempo: me
gustaría pensar que me hubiese sustraído a las costumbres, pero no lo puedo
asegurar. Pero, ¿qué se puede aprender de la historia? Creo que hay que
sobreponerse a ella y seguir los dictados de la propia conciencia si no se
quiere sentir vergüenza de lo que se hizo en el pasado. Entonces, en el caso de
que yo hubiera nacido en Pakistán ¿cómo puedo saber si no me hubiese sumado al
linchamiento de Asia Bibi? No lo puedo saber. Y no lo digo por justificar nada;
pero en ocasiones pensamos que nosotros somos mejores que ellos sin tener en
cuenta que, buenas o malas, las costumbres de nuestros respectivos países nos
influyen. De lo único que estoy seguro, es que solo el raro don del
ofuscamiento me sacaría de la duda. ¿Y a usted?
ADIÓS, RUBALCABA
Según el diccionario, el
verbo ser hace referencia a la esencia. Por lo tanto, aquello que somos y que
nos identifica, es el hecho de ser seres humanos. Aunque la Biblia nos dice que
el único que posee ser en sí mismo es Dios. Es decir, que nosotros tenemos el
ser delegado. De ahí que en Juan 15:1-17, diga:” Yo soy la vid, vosotros los
pámpanos; el que permanece en Mí, y Yo en él, éste lleva mucho fruto; porque
separados de Mí nada podéis hacer.” De lo cual se deduce que el “Ser o no ser” de William Shakespeare, carece de
sentido. Porque esto significaría que uno puede elegir entre ser persona u otra
cosa desprovista de vida, y no es así. Según lo dicho, es incorrecto decir que
uno es de un partido: la fórmula correcta sería utilizar el verbo estar. No
obstante y de una forma coloquial, diré que no soy del PSOE. Pero como soy un
ser humano, aunque tenga el ser prestado, diré lo único que corresponde decir
en estas circunstancias:”Que lamento mucho la muerte de Alfredo Pérez
Rubalcaba. Y desde estas líneas quiero mandarles un afectuoso mensaje de ánimo
a sus familiares y amigos.”
UN PASEO POR AINIELLE Y SUSÍN
Cierro los ojos en Zaragoza y despierto en Oliván (Huesca). Cuando llegamos dormía este sobre la ladera de Sobrepuerto. Reposando su cabeza en una almohada de mariposas. Se tapaba con una colcha de hierbas, estampada de rosas y claveles y ribeteada de violetas y margaritas. Las vacas mugían baladas. Las ovejas le balaban nanas. Mientras con su lira de oro y sus cascabeles de plata, el Gállego encadenaba arpegios de colores. Despacio empezamos a subir la empinada cuesta que lleva a Ainielle. Una suave brisa les hacía la permanente a lo afro a los árboles. Una cascada chapoteaba en un charco con botas de charol amarillo. Mientras abajo, en el barranco de Oliván, el agua discutía con la flora. Verde de todos los colores se pusieron mutuamente; mas no quisimos entrometernos y los dejamos correr. Llegamos a Ainielle y bajamos al restaurado molino, que en tiempos se turnaban al “redolín” para moler el grano. La noria está en posición horizontal como la del molino de Bara. “Más vale un trozo de pan y una chulla de tocino en Ainielle, que todo el oro del mundo”, dice un cartel que dijo un buen hombre de allí… Al bajar pasamos por el restaurado Susín y nos encontramos a la bella Santa Eulalia arreglada como para ir de fiesta, suspirando por el cuentacuentos que el 6 de julio se celebrará allí. En fin, es una bonita excursión y muy fácil de hacer, se la recomiendo. Desnivel acumulado: 680 m. Tiempo: 6,30 h. Distancia: 19.49 km.
Cierro los ojos en Zaragoza y despierto en Oliván (Huesca). Cuando llegamos dormía este sobre la ladera de Sobrepuerto. Reposando su cabeza en una almohada de mariposas. Se tapaba con una colcha de hierbas, estampada de rosas y claveles y ribeteada de violetas y margaritas. Las vacas mugían baladas. Las ovejas le balaban nanas. Mientras con su lira de oro y sus cascabeles de plata, el Gállego encadenaba arpegios de colores. Despacio empezamos a subir la empinada cuesta que lleva a Ainielle. Una suave brisa les hacía la permanente a lo afro a los árboles. Una cascada chapoteaba en un charco con botas de charol amarillo. Mientras abajo, en el barranco de Oliván, el agua discutía con la flora. Verde de todos los colores se pusieron mutuamente; mas no quisimos entrometernos y los dejamos correr. Llegamos a Ainielle y bajamos al restaurado molino, que en tiempos se turnaban al “redolín” para moler el grano. La noria está en posición horizontal como la del molino de Bara. “Más vale un trozo de pan y una chulla de tocino en Ainielle, que todo el oro del mundo”, dice un cartel que dijo un buen hombre de allí… Al bajar pasamos por el restaurado Susín y nos encontramos a la bella Santa Eulalia arreglada como para ir de fiesta, suspirando por el cuentacuentos que el 6 de julio se celebrará allí. En fin, es una bonita excursión y muy fácil de hacer, se la recomiendo. Desnivel acumulado: 680 m. Tiempo: 6,30 h. Distancia: 19.49 km.
LA SONRISA DE DORIS DAY
“Cuando yo era sólo una niña pequeña le pregunté a mi madre, ¿Qué voy a ser?” Hoy me levanté, fui a desayunar, abrí la prensa y lo primero que vi, fue la encantadora sonrisa de Doris Day. ¿Saben? todavía no se lo he dicho a nadie, pero yo soy un coleccionista de sonrisas. Modestia aparte, me considero un profesional serio en este sentido. Y les puedo asegurar sin ningún género de dudas, que Doris Day poseía una de las más cálidas, a la par que frescas,sonrisas del mundo. Me explicaré:”Existe la sonrisa forzada, la media sonrisa, la sonrisa que se tapa con la mano, la sonrisa desatada, la sonrisa compulsiva, la sonrisa tonta, etc.” Pero Doris Day tenía una de las sonrisas de corazón abierto, sin tapujos, sin rodeos… Cuando sonreía, todo en ella le vibraba: sus ojos chispeantes se achinaban, su cara se iluminaba… ¡Ay! Adiós Doris Day. Cuando leí que se nos había ido, quise saber el significado de una de las canciones más emblemática de ella, aquella que se titula:”Qué será, será”. Y tenía razón, “el futuro no es nuestro, por lo visto. Qué será, será”. Adiós, querida y tierna sonrisa. Aunque te fuiste, no lo hiciste del todo, nos dejaste el imborrable sello de tu alegría.
“Cuando yo era sólo una niña pequeña le pregunté a mi madre, ¿Qué voy a ser?” Hoy me levanté, fui a desayunar, abrí la prensa y lo primero que vi, fue la encantadora sonrisa de Doris Day. ¿Saben? todavía no se lo he dicho a nadie, pero yo soy un coleccionista de sonrisas. Modestia aparte, me considero un profesional serio en este sentido. Y les puedo asegurar sin ningún género de dudas, que Doris Day poseía una de las más cálidas, a la par que frescas,sonrisas del mundo. Me explicaré:”Existe la sonrisa forzada, la media sonrisa, la sonrisa que se tapa con la mano, la sonrisa desatada, la sonrisa compulsiva, la sonrisa tonta, etc.” Pero Doris Day tenía una de las sonrisas de corazón abierto, sin tapujos, sin rodeos… Cuando sonreía, todo en ella le vibraba: sus ojos chispeantes se achinaban, su cara se iluminaba… ¡Ay! Adiós Doris Day. Cuando leí que se nos había ido, quise saber el significado de una de las canciones más emblemática de ella, aquella que se titula:”Qué será, será”. Y tenía razón, “el futuro no es nuestro, por lo visto. Qué será, será”. Adiós, querida y tierna sonrisa. Aunque te fuiste, no lo hiciste del todo, nos dejaste el imborrable sello de tu alegría.
LA FELICIDAD DE NUESTROS HIJOS
Palabras de la abogada Yobana Carril: “Hola a todos, me quedan unas horillas de AVE por delante y he decidido relajarme con un poco de música clásica, sin ordenador, con el teléfono en silencio ya que los próximos 15 días van a ser muy duros, muchos juicios, muchos viajes y muchas noches sin dormir. El juicio de mañana va sobre dos niños, pero uno de ellos, he de reconocer, que me produce especial ternura, se ha hecho todo un hombrecito, y cuando le conocí era un niño asustado que solo pedía una y otra vez vivir con su padre, hemos peleado mucho estos años y mañana se acaba todo... bien es cierto que lleva ya dos años viviendo con su padre, pero mañana habrá un juicio donde podremos explicar todo el sufrimiento de este niño. Vamos a llamar a este niño "Alberto". Alberto siempre que me ve sonríe tímidamente, siempre me dice que está feliz con su padre y la nueva pareja de éste, que no quiere que nada cambie, que jamás se irá con su madre, porque quiere olvidarse de todo lo que sufrió en su infancia... ¿Veis? Por eso me va bien relajarme unas horas.... es que me pongo de mala leche con estas cosas... me mata el empeño de jueces, fiscales y equipos técnicos psicosociales de proteger a las madres aún a costa de la felicidad de los niños... En fin... a ver si un día despertamos como sociedad”....
Palabras de la abogada Yobana Carril: “Hola a todos, me quedan unas horillas de AVE por delante y he decidido relajarme con un poco de música clásica, sin ordenador, con el teléfono en silencio ya que los próximos 15 días van a ser muy duros, muchos juicios, muchos viajes y muchas noches sin dormir. El juicio de mañana va sobre dos niños, pero uno de ellos, he de reconocer, que me produce especial ternura, se ha hecho todo un hombrecito, y cuando le conocí era un niño asustado que solo pedía una y otra vez vivir con su padre, hemos peleado mucho estos años y mañana se acaba todo... bien es cierto que lleva ya dos años viviendo con su padre, pero mañana habrá un juicio donde podremos explicar todo el sufrimiento de este niño. Vamos a llamar a este niño "Alberto". Alberto siempre que me ve sonríe tímidamente, siempre me dice que está feliz con su padre y la nueva pareja de éste, que no quiere que nada cambie, que jamás se irá con su madre, porque quiere olvidarse de todo lo que sufrió en su infancia... ¿Veis? Por eso me va bien relajarme unas horas.... es que me pongo de mala leche con estas cosas... me mata el empeño de jueces, fiscales y equipos técnicos psicosociales de proteger a las madres aún a costa de la felicidad de los niños... En fin... a ver si un día despertamos como sociedad”....
LA PLAZA ÁNGEL SANZ BRIZ Y EL ÍMPETU
Hoy, como todos los días, te he vuelto a ver en la plaza Ángel Sanz Briz de Zaragoza. Te habías alisado tu largo pelo que el viento mecía. Te habías puesto una blusa trasparente y una falda plisada de un tono verde chillón, estampada de margaritas y ribeteada con bordados de color rojo. Llevabas unos zapatos nuevos acabados en punta de un tono beige. Y he pensado:”Si me lo pidiera, sería capaz de abandonarlo todo para irme a vivir con ella.” Tú me miraste y me sonreíste y al momento, me puse rojo de pasión. Entonces me senté contigo y hablamos largo y tendido sobre el futuro, sobre los hijos, sobre las relaciones extramatrimoniales, sobre el Ayuntamiento, sobre el arreglo de las calles, parques y plazas de la ciudad. Entonces, debido al calor de la primavera, me vi empujado a decirte:” La verdad es que tengo que agradecer al Ayuntamiento de Zaragoza que te haya dejado tan bonita, plaza de Ángel Sanz Briz. Da gusto estar contigo ahora. Estás para comerte: tan aseada, tan pulcra, tan perfumada, da gusto pasear contigo cogidos de la mano.” Ahora que lo pienso, quizás me excedí en mis atribuciones, quizás me precipité, pero es que yo soy así: como un tren desenfrenado. ¿Usted qué opina? ¿La habré asustado con mi ímpetu?
Hoy, como todos los días, te he vuelto a ver en la plaza Ángel Sanz Briz de Zaragoza. Te habías alisado tu largo pelo que el viento mecía. Te habías puesto una blusa trasparente y una falda plisada de un tono verde chillón, estampada de margaritas y ribeteada con bordados de color rojo. Llevabas unos zapatos nuevos acabados en punta de un tono beige. Y he pensado:”Si me lo pidiera, sería capaz de abandonarlo todo para irme a vivir con ella.” Tú me miraste y me sonreíste y al momento, me puse rojo de pasión. Entonces me senté contigo y hablamos largo y tendido sobre el futuro, sobre los hijos, sobre las relaciones extramatrimoniales, sobre el Ayuntamiento, sobre el arreglo de las calles, parques y plazas de la ciudad. Entonces, debido al calor de la primavera, me vi empujado a decirte:” La verdad es que tengo que agradecer al Ayuntamiento de Zaragoza que te haya dejado tan bonita, plaza de Ángel Sanz Briz. Da gusto estar contigo ahora. Estás para comerte: tan aseada, tan pulcra, tan perfumada, da gusto pasear contigo cogidos de la mano.” Ahora que lo pienso, quizás me excedí en mis atribuciones, quizás me precipité, pero es que yo soy así: como un tren desenfrenado. ¿Usted qué opina? ¿La habré asustado con mi ímpetu?
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