IBERCAJA SE METE
CON UN PELUQUERO
Con motivo de la
pandemia, ordené a mi oficina de Ibercaja, sita en la calle Cesáreo Alierta Nº
83 de Zaragoza, que bloqueara todos los pagos domiciliados en mi cuenta.
Seguidamente, saqué todos mis ahorros y solo dejé el dinero para hacer frente a
la hipoteca de mi piso. El día 27 de marzo del 2020, cargaron en mi cuenta el
recibo del seguro de Caser Hogar con un incremento de 20 euros, incremento éste
del cual no me avisaron con un mes de antelación, como es su obligación. Al no
haber saldo suficiente, mi cuenta quedó en descubierto. Al ver yo la subida del
recibo del seguro, quise devolverlo y después de hacerme ir 7 veces para que
realizaran esta operación: incluso llegaron a decirme que no sabían cómo se
hacía. El 4 de mayo la efectuaron después de faltarme al respeto gravemente (lo
que allí sucedió se puede constatar si se repasa la grabación de las primeras
horas de ese día). Indignado por el trato recibido, mandé un escrito a Caser
comunicándoles mi deseo de cancelar el seguro que tenía concertado con ellos y
me fui a otra compañía de seguros más económica. Más tarde avisé por escrito a
mi sucursal de Ibercaja de esta operación. El 9 de junio, cuando ya estaba
cancelado el seguro, Caser me volvió a cobrar el mismo recibo del seguro. Y el
día 16 del junio, Ibercaja me cobró 41,21 euros por el supuesto descubierto que
el día 27 de marzo se produjo en mi cuenta. Fui personalmente a quejarme para
que me devolvieran ese dinero y me dijeron que no. Mis quejas son las
siguientes: Primero, teniendo en cuenta el momento dramático que estábamos
viviendo, el trato absolutamente irrespetuoso por parte de los empleados de la
oficina. Segundo, me dijeron que tenía que haber dado un mes de antelación para
dar de baja al seguro, pero ellos no me avisaron de la subida con un mes de
antelación como es su deber. Tercero, deseo que me devuelvan el dinero que me
cobraron por el descubierto, los 41,21 euros. Y quinto, por haber dispuesto
durante un mes de mi dinero, el equivalente a lo que me pretendían cobrar, los
42,21 euros.
Parece mentira que
una entidad tan importante y tan significativa para Aragón como es Ibercaja,
tenga que recurrir a tretas de mercachifles con un peluquero que ha sido
cliente de ellos durante más de 20 años.
TABLAS EN EL MAR.
Un trozo de madera
flota en el mar, pero no sabe que lo es. Ella se piensa que dentro de su ser
anida el mar, el viento, las corrientes, el influjo de la luna y todos los
imponderables... Va de aquí para allá según le ordenan las circunstancias, pero
no sé por qué motivo, ella cree que maneja el timón de su vida. En ocasiones,
cuando el mar se pica, la madera se enoja porque opina que el destino le es
adverso, y se entristece mucho de su mala suerte. Otras veces, cuando el azar
coincide con lo que ella tiene en mente, se siente triunfadora. En esas
ocasiones se le suele oír aquello de “¡Yo me hice a mí misma, sin ayuda de
nadie, uf!”. ¡Qué ilusa! En fin, en alguna ocasión se me ocurrió, estúpido de
mí, insinuarle la verdad: que somos como hojas mecidas por el viento. Pero lo
único que conseguí fue que se enfadara conmigo y me dejara de hablar por un
tiempo. El caso es que, aunque de lejos, yo floto en el mismo mar que ella. Y
voy donde ella pues nos une una invisible, pero resistente amarra. Esa maroma
se llama amistad. De esa manera, el uno para el otro somos fondeadero, muelle,
dique, ensenada, estuario, dársena, bahía, isla, costa, salvavidas… Pienso que
no hay más. Por favor, señor, si ve por ahí a mi amigo, la tabla, no se le
ocurra decirle lo que le acabo de contar: aunque tiene la cabeza más dura que
una sabina, es de madera sensible, ¿sabe?
IRENE MONTERO O EL
PESO DE LA PAJA.
Sra. ministra de
Igualdad, defender algo en lo que no se cree tiene un alto coste. En primer
lugar, las palabras pierden peso. Se cae en aquello que popularmente llaman
“Hablar a humo de paja”. Dice la Wikipedia que a humo de paja es: “Hablar sin
pensar, sin lógica, sin pararse a considerar lo que se dice o hace”. Mi
intuición me dice que, aunque esto es así, existe otra acepción. Ésta es en la
que caían los sofistas, ¿se acuerda? Por otra parte, como la considero una
persona perspicaz, se habrá percatado de que el tono que utilizan estas personas,
es muy característico: es un tono falso. Otras consecuencias son que, puesto
que se nota que no creen en su producto, no lo pueden vender. Ponen todo el
énfasis en el argumento, pero éste se les desmalla. Y su conciencia, a la que
no puede chantajear, les acusa: esto es lo que le sucede a usted, doña Irene.
Puedo comprender que, dado el precio de la casa de Galapagar, deba mantener la
pose. Pero, ¿merece la pena? En fin, Sra. Montero, a pesar de que no comulgo
con sus ideas, se lo digo con todo el cariño: "Después del caso Dina
Bousselham, debería usted dimitir de su cargo, dado que su marido está
involucrado. Luego, al no criticarlo, usted misma se está descalificando. Sus
palabras y sus principios pierden peso y se esfuman como el humo de la paja".
LOS PALMEROS DEL
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
Los miembros del
Gobierno recibieron con aplausos ayer al presidente Pedro Sánchez cuando llegó
a la reunión del Consejo de Ministros tras el acuerdo europeo alcanzado en
Bruselas. Se llama palmeros a las personas que se dedican a esta disciplina.
Requiere muchas horas de estudio, práctica y conocimiento para acompañar bien
la diatriba política. Aunque parezca sencillo, el palmeo es el acompañamiento
político, de ahí que su ejecución sea más compleja de lo que pueda parecer a
simple vista. Es un instrumento de percusión fundamental, pero además de
alentar la prédica del colega, las palmas sirven también para jalear al
condiscípulo por la supuesta brillantez de su intervención. El palmeo se
realiza de dos modos: con los dedos de una mano golpeando en la palma de la
otra o haciendo sonar las dos palmas. Pueden tocarse a tiempo o contratiempo,
pero si hay algo que no se puede hacer, es tocar las palmas a destiempo porque
puede desbarajustar la homilía de tu compadre. En una representación en el
Congreso de los Diputados, las palmas siempre están presentes de uno u otro
modo, es decir, bien sea con la presencia de palmeros o bien de la mano de los
aficionados de tu bancada. Si te fijas bien, en una disertación en la cámara,
oirás diferentes tipos de palmas: las simples y las redoblás o encontrás,
dependiendo del tipo de sermón al que acompañen.
LA MADRE DEL
CORDERO, SAN AGUSTÍN Y YO
Hoy se puede leer
en un medio de comunicación la siguiente noticia: “Así funcionaba la "organización
criminal" de la familia Pujol según el juez instructor”. Resulta que Pujol
era presidente de la Generalitat. Pero yo no veo que nadie ponga en entredicho
la necesidad de la comunidad autónoma de Cataluña porque su máximo
representante se haya enriquecido fraudulentamente gracias a su cargo. Sin
embargo, los señores Sánchez e Iglesias, quieren liquidar la monarquía por el
supuesto enriquecimiento ilícito del Rey: si esto no es una paradoja, yo soy la
reencarnación de San Agustín. Vamos a ver, Sr. Presidente y Sr. vicepresidente:
hagan el favor de buscarse argumentos más consistentes porque este no vale. No
niego la veracidad del enriquecimiento fraudulento del Rey pero, si
verdaderamente quieren ser valientes, en justa reciprocidad deberían liquidar
antes la autonomía de Cataluña y de paso, todas aquellas autonomías que a sus
respectivos presidentes se les haya cogido con las manos en la masa, incluido
España. Entre usted y yo, Sr, Sánchez:"¿Acaso se le ha ocurrido ser el
presidente de su soñada república? ¿Es esa la madre del cordero? ¿Cree usted
oportuno este enfrentamiento guerra-civilista? Y sobre todo, ¿Cree usted que yo
pueda ser la reencarnación de San Agustín en carne viva? Es que tengo mis
dudas, ¿sabe? En fin, ¿ya me dirá?"…
ESCRIBIR ES COMPROMETERSE
Mucha gente me
pregunta qué quiero conseguir escribiendo artículos en diferentes medios,
publicando libros, participando en concursos literarios, subiendo artículos a
la red, etc. Y me interpelan en tono irónico que si pretendo salvar al mundo. Y
yo les respondo que no, que al único que quiero salvar es a mí mismo porque,
para empezar, esto me sirve como distracción y otras cosas. No obstante, si a
alguien le puede servir, miel sobre hojuelas. Yo diría que la parábola del
sembrador ilustra a la perfección lo que quiero decir: uno habla (siembra
palabras), y gracias a Dios, el crecimiento lo da otro. Luego, pretender
quitarle el puesto a ese otro, no solo es vanidad, sino que es peligroso. Y
digo peligroso, no porque lo que yo diga pueda complicarme la existencia, que
en ocasiones así fue debido a que tengo que tomar partido en temas
escabrosos... Sino porque, aunque pongo mucho cuidado en lo que escribo, soy
consciente del hecho de que algo de lo que exprese pudiera: estar equivocado,
malinterpretarse o afectar negativamente a alguna persona; y esto es lo que más
me preocupa. Por eso, antes de ponerme a escribir, le pido siempre a Dios que
guíe mi mano. Que haga crecer a aquellas semillas que Él considere dignas de
crecimiento. Y las que no, que se las coman los cuervos, que de todo habrá.
SI EL DINERO
DESAPARECE…
Bhagwan Shree
Rajneesh decía: ¨” Todo avance es una vuelta a casa”. Dicho así, parece que sea
una contradicción porque, en casa suele estar nuestro pasado. En casa parece
que esté todo aquello que nos lastra, que nos frena y en muchos casos, que nos
disgusta. Pero, si desmenuzamos la frase, veremos que encierra mucha verdad.
Todo slogan, proverbio, refrán, dicho, máxima, sentencia, etc., hay que
contextualizarlo. Hoy día podemos ver cómo circulan por Internet miles de
mensajes de este tipo y la gente le da al “me gusta” sin recapacitar. `Para mí,
la frase de arriba hace mención a una casa que no es la de nuestros padres,
sino que es la naturaleza de cada uno. Hace mención a lo que nos hace felices.
A la ocupación que nos remite a nosotros mismos y por la cual, se puede
sacrificar una vida de lujos. Visto así, ya se puede uno zambullir en el adagio
y tirar de ese hilo tanto como quiera. Yo quiero jalar del hilo de la ocupación
de esas personas que, disfrazadas, nos sorprenden paradas en las calles
peatonales, avenidas, metros, plazas… Con instrumentos musicales, cantando,
bailando. Con cabras, monos, perros, loros. Mostrando lo que la vida les hizo.
O, simplemente, estando de rodillas o sentados en un escalón, piden la
voluntad. Y me pregunto:” ¿Qué pasará con estas personas si el dinero desaparece?”
LA DEMOCRACIA
DESPLUMADA
¿qué sentido tiene
ser de una doctrina si sus representantes no cumplen con lo que dice su
ideario? Por otra parte, una ideología podrá decir lo que quiera que, si sus
representantes son buenas personas, harán honor a lo que representan. También
es cierto que, dice mucho y nada bueno, aquellas personas que viendo que sus
líderes son gente corrupta, lo justifican... Yo creo que el bien debe de estar
en el punto de mira más alto de cualquier persona cabal. Por eso los disidentes
se hacen tan odiosos para sus correligionarios: los esclavos no pueden perdonar
a los que no se prostituyen. Como decía Groucho Marx: “Estos son mis
principios. Si no le gustan… tengo otros” Esto es lo que reina hoy día. Y,
aunque no sé cómo justificarlo, intuyo que San Agustín tenía razón al decir
aquello de: "fuera del bien, nada existe”. Lo que ha sucedido en las
elecciones en el País Vasco y Galicia, es malo y por lo tanto, no ha existido.
Estimo que, si la democracia fuera madre, se sentiría como aquellas madres a
las que sus hijos abandonan en una residencia después de haberla desplumado...
Señores Urcullu y Feijóo, el acoso a Vox deja en entredicho la limpieza de las
elecciones en sus respectivas comunidades. Por lo tanto, como no han sido
democráticas, les animo a que dejen el puesto.
ESCRIBIR POR
ESCRIBIR
Escribir por
escribir es una de las cosas más arriesgadas que existen, no se lo recomiendo a
nadie. Es como si caminaras por el borde de un precipicio sin tener una razón
que lo justifique, ni se le ocurra. Uno podría tropezar y descubrir algo que
desconocía de sí. O también podría tropezar y quedarse colgado de una cita, de
un pensamiento, de una paradoja… Incluso podría tropezar y romperse la crisma.
Sé que al decir esto me la estoy jugando, pues el que lea estas líneas podría
pensar que soy un imprudente, pero es que yo soy así: me gusta la aventura.
Cuando me apunto a una excursión, me gusta las cosquillas que produce no saber
a dónde voy, ni lo que voy a encontrar. Es una sensación excitante, ¿saben?
Pero hay que ser consecuente con las decisiones que uno va tomando en su
camino. Imagínese que llego a un punto y seguido, o a un punto y coma ¿qué
hago? O peor aún, a un punto y aparte, o a un interrogante ¡puf! ¿Qué hago:
retrocedo, sigo adelante, cambio de dirección…? Complicado. Es cierto que en
ocasiones me he perdido. Pero también es verdad que en esas ocasiones es cuando
más me he aprendido ¿no sé si me coge? ¡Ay! En fin, creo es hora de poner punto
y final a esta excursión, ya es tarde. Quizá mañana siga por aquí, ya veremos…
UN PASEO AL PICO
DEL ÁGUILA
De madrugada, la
serpiente milenaria anda de caza. Su cola agita un cascabel a las puertas de la
Estación Internacional de Canfranc. Oculto bajo la penumbra de un colosal
bosque de hayas, por el que el sol y el viento no se atrevieron jamás a darse
una vuelta, su terroso cuerpo serpentea a lo largo de una interminable cuesta.
Solo el canto de los pájaros y el rugir de Cola de Caballo (1560 m); osan
rasgar la energía telúrica del templo en donde vivían y se escondían de los
romanos, nuestros ancestrales druidas. Al llegar a un afilado collado, el
ofidio levanta del suelo su testa perseguida por su cuello. Su bífida lengua
escruta el espacio recolectando información presta para atacar a su presa. Sus
ojos de fuego se clavan como garfios en el pico del Águila (1972 m). La rapaz,
ignorante del peligro que le acecha, de espaldas al reptil despliega sus alas
para sofocar el calor que le atenaza. Con dureza, sus zarpas se aferran a la
quilla de la montaña. El águila real otea con su penetrante mirada el valle
desde su improvisada atalaya. El aire levanta sus plumas. El tiempo se para. La
testa agacha. En el cañón, la vida transcurre como si nada. Mientras que, en
el horizonte, los titanes: Midi d´Ossau, el Collarada, La moleta, la Canal de
Izas y otros; se estiran, bostezan, se levantan, se asean cuando el sol se
digna en hacer acto de presencia al despuntar la mañana.
Es un paseo apto
para todo tipo de caminantes; por la belleza de sus vistas, muy sugerente para
dejar volar la imaginación.