LA MEMORIA DE LA
PIEL
Una montañera de
cierta edad le pregunta a un chico:
─ ¿Cómo se
llama esta zona?
Y el chico le
contesta:
─ Pues no lo
sé. Soy un ignorante de los nombres de las montañas. Los intelectuales en ese
sentido van por allí arriba.
La señora vuelve a
preguntar:
─ Es que me
gustaría saber cómo se llama esta montaña.
Y el chico le
pregunta:
─ ¿Y para qué
lo quiere saber?
La señora contesta:
─ Es que me
cuesta recordar. Lo intento, lo intento, pero no consigo recordar los nombres.
A lo que el chico
le dice:
─ Hay
técnicas para memorizar. Pero eso no le va a ayudar a ser feliz. Le ayudará a
seguir adelante recordar una caricia. Le ayudará a superar las amarguras, un
beso. Le ayudará a sobrellevar la vida, un abrazo. Le ayudará a seguir
adelante, una poesía.
La señora sonríe,
pero no dice nada. El chico sigue hablando:
─ Deme la
mano, por favor.
La señora se la da.
El chico coge la mano de la señora y se la lleva a su cara. Lentamente se la
acaricia con ella, después se la besa y le dice:
─ Recuerde
esto señora, ¡Ah! Recuerde también que la piel tiene memoria.
Quiero con este
escrito mandar un mensaje de esperanza a todos los afectados por el Alzheimer.
Con afecto.
NUESTROS QUERIDOS
ANCIANOS
Casi todos los días
me lo encuentro allí, como una jirafa echando monedas compulsivamente en la
máquina tragaperras. Me sé su aspecto físico como la palma de mi mano: tiene la
cara labrada por los años, tez aceitunada, mirar extraviado, ojos tristes,
cabello cano, mal afeitado, pantalones caídos, andar encorvado, hombros
descolgados y alto como un mallo. Confieso que en ocasiones me dan ganas de
decirle que pare, pero ¿quién soy yo para decir una cosa así a un anciano? Como
siempre, hoy estaba también allí. En el suelo había dejado una bolsa y sobre el
taburete de la barra, yacía una barra de pan con un escueto tanga de papel.
Pedí mi café con leche matutino y le dije: ”Señor, no deje el pan encima de la
silla porque ahí se sienta la gente”… El señor giró la cara bruscamente, me
miró con ojos acusadores, pero no me dijo nada. A lo que yo le espeté: ”Si me
permite la observación”. El abuelo cogió su pan y lo metió en su bolsa mientras
salía por la puerta de forma airada. En fin, a cualquiera le puede pasar, pero
los ancianos son más propensos a los descuidos. Por eso, por el bien de todos,
me parece estupendo que empiecen a vacunar por ellos y vayan bajando.
LEER POESÍA ES MUY
PELIGROSO
Mi libro de poesías
y yo íbamos de la mano por la calle. Al llegar a la plaza Sanz Briz de
Zaragoza, nos sentamos y tuvimos sexo: él era él, yo era ella. Cogí su cuerpo
entre mis manos y lo abracé. Él se dejaba hacer. Con avidez froté mi órgano en
sus versos. Mi boca humedecía sus líneas. Mis ojos lamían la comisura de sus
estrofas. A cada jadeo, le correspondía una caricia. A cada suspiro, un beso. Y
así nos atornillamos hasta desfallecer. Con profusión nuestras salivas se
mezclaban. Nuestros jugos se confundían. No era mi intención pero, al terminar
de saciar mi sed, sentí que había quedado preñada. Rompí aguas por el camino:
me puse perdida. Y al llegar a casa, con urgencia me tendí en el ordenador. Me
abrí de piernas. Y con dolor parí una hermosa niña. Le puse por nombre “Un faro
en mi iceberg". Y aquí os la presento, decía así:” Tengo en mi corazón un
Iceberg/ de grandes dimensiones. / Con el deshielo se desprendió/ con gran
estruendo de un glaciar/ que tengo en mi Polo Norte/ y desde entonces, / según
lo empuja mis mareas, / vaga de aquí para allá/ como si fuera un pobre mendigo.
/ Como dentro de mí/ siempre reina la noche, / a pesar de que las olas/ de mis
zozobras chocan/ continuamente contra su base, / existe la posibilidad/ de que
alguien, / inadvertidamente, / pueda colisionar contra él. / Por eso he querido
enclavar/ este faro en la cúspide/ de mi montaña helada, / como aviso a
navegantes / las 24 horas del día, / para que, con su luz, / lo puedan
ver". ¡Es tan bonita! ¿A que sí?
SECCIÓN DE ERRORES
EN LA MONTAÑA
No sin antes
visitar el hermoso pueblo, su ermita, su parque,..., por la orilla del Huerva,
este fin de semana pasado hice con unos amigos el singular trayecto que va de
Muel a Mezalocha (Zaragoza). Al llegar a la presa, parte del grupo se quedaron
allí, la cruzaron gracias a que Rodolfo, el guarda, nos dejó la verja abierta y
se fueron de visita cultural a Mezalocha. Mientras otro grupo dábamos la vuelta
al embalse. El viento soplaba fuerte. Un chico del grupo se había traído poca
ropa. Empezamos a dar la vuelta por la orilla derecha en la que hay un fuerte
desnivel. Como tenía frío este mozo, iba con las manos en los bolsillos. En un
momento dado, tropezó y cayó. No le dio tiempo de sacar las manos, se dio un
golpe en la cabeza y fue rodando hacia abajo. Gracias a Dios, una piedra lo
paró. Solo se hizo un pequeño corte en la frente y algunos rasguños. Le pusimos
un par de tiritas y creímos mejor que volviera al coche acompañado por dos
amigos. Primer error: exceso de confianza. Segundo: a la montaña hay que llevar
abrigo incluso en verano. Tercero: andar con las manos en los bolsillos
mientras caminas. En fin, espero que nuestros errores sirvan a otros para no
tropezar en la misma piedra
EL ROBLE Y LA SAVIA
Dicen, que la
población de hojas de un roble se sentía superior debido a que fue un árbol
sagrado para los celtas... Un día, un gorrión hizo sus necesidades encima de
una de sus ramas. Con el tiempo, allí creció una planta de muérdago que vivía a
expensas del árbol. Entonces, las hojas del quejigo la vituperaban diciendo:
"¡Tienes la cara dura!", y otras cosas peores que prefiero no repetir
aquí. La pobre planta se justificaba argumentando que ella no tenía la culpa de
haber nacido allí, que era un designio de la naturaleza. Pero las hojas no atendían
a sus justificaciones y le hacían el vacío girándole la cara. Mucho tiempo
después, una plaga de insectos subió por el tronco y poco a poco iban
comiéndose a las orgullosas hojas. Desesperadas, viendo que a la planta
invasora no le atacaban las chinches, le suplicaron que les ayudase. Ésta pidió
auxilio a los pájaros que venían a comerse sus semillas. Y todas las aves del
bosque a una se pusieron a despiojar al roble de pulgones. Cuando lo
consiguieron, agradecidas las hojas, invitaron a todo aquel que quisiera
instalarse en el Quercus. Al final, fueron tantas las plantas de muérdago que
echaron raíces en el árbol, que éste acabó secándose. Y es que, aunque es de
bien nacidos ser agradecidos, la savia no es infinita...
LA BONNE RÉPUTATION
Cuatro perros estaban echados tomando el sol cuando, uno de
ellos dijo:
–Me gustaría tener un trabajo de reconocido prestigio, no sé,
algo de poco esfuerzo y buen sueldo.
Y uno de sus amigos le expuso:
–Pues yo tengo a un conocido que necesita a alguien. Pero temo
que me dejes en mal lugar si te recomiendo.
Y otro le confesó:
–Pues yo sé de uno que necesita a un trabajador. Pero también sé
que el dueño es muy exigente y temo que a la larga tengas problemas con él y
esto pueda manchar mi buena reputación si doy la cara por ti.
– Y el cuarto adujo:
–Pues, como yo debo de ser muy mala persona, no me importa lo
que pueda suceder con mi fama. Por eso os recomendé a todos vosotros en el
trabajo que tenéis ahora. ¿Con qué mote creéis que me llame la gente? O mejor
¿con qué alias me llamáis vosotros cuando yo no estoy presente?
LA PALABRA ES UNA
TIROLINA
"El que habla
no sabe y el que sabe no habla", decía Lao-Tse. También decía que hablar
es mentir... Dado que el Sr. Lacan afirmaba que somos hablados por las
palabras. Que existen los lapsus linguae. Que el lenguaje corporal es
involuntario. Y que en Marcos 13,11 dice:” Pero cuando os trajeren para
entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo
que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que
habláis, sino el Espíritu Santo”. Deduzco que la palabra es como una tirolina
en la que, en momentos en los que nos dejamos hacer, ella nos encesta e
impulsados por la gravedad, conseguimos ser fieles a la verdad. Esto es fácil
de comprobar si tenemos en cuenta la inspiración irrepetible con la que muchas
obras de arte, descubrimientos, inventos, etc., se han realizado. Y esto no es
humildad, sino la constatación de una realidad. Por lo tanto y a pesar de que
yo firmo esta carta, no me lo tengan muy en cuenta. Dado que, si he conseguido
articular dos palabras con algo de sentido, será porque estaré enganchado al
teleférico y no porque tenga la mente despejada.
ESPAÑA, SORISAS Y
LÁGRIMAS
Estoy muy harto.
Harto de este Gobierno de listillos de medio pelo. Este Gobierno que está más
preocupado de su ombligo, que de solucionar los problemas de los españoles. En
este momento, en el que muchos españoles estamos pasando por dificultades
económicas, ellos están en otra historia, están con la mente en otra película.
Esta película se llama: "España, sonrisas y lágrimas". Mientras ellos
se ríen, nosotros vemos como nuestros negocios se hunden sin remedio. Mientras
ellos se frotan las manos, nosotros no sabemos cómo llegar al final de mes.
Estoy muy harto de esta banda de impresentables. Pues que no canten victoria
porque presiento que no saben donde se están metiendo. Presiento que este tipo
de bufonadas por parte de Ciudadanos, Podemos y PSOE, está dando más alas a
Vox. Están jugando con nuestra paciencia y ¡ya basta! Yo quisiera adelantarme a
los acontecimientos que se avecinan y ofrecerles un colchón de látex para las
caídas. No sea que se rompan los dientes en el batacazo. Siempre les saldrá más
barato que el dentista…
LAS BARDENAS REALES
DE ZARAGOZA
Las Bardenas Reales
ya no están en Navarra, ahora se han trasladado a Aragón. Concretamente, se
mudaron a Morata de Jiloca (Zaragoza). Ella nos dijo que estaba enamorada de la
bella Iglesia de San Martín de Tours, y de ahí el cambio. Al llegar allá, vimos
a la iglesia-fortalezaiglesia-fortaleza mudéjar aragonés de nave única de dos
tramos cubierta con bóveda de crucería y capillas laterales entre los
contrafuertes, toda ella coqueta: con su portada gótica, con su cerámica
vidriada como estrellas, con sus cruces y discos, con sus ladrillos resaltados
como arcos mixtilíneos... Y nos dijimos: “¡Pues sí!” Camino de las Cárcavas por
la PR-Z-93, los almendros nos alicataron con sus pétalos el suelo y a la Virgen
de Alcarraz perfumaron los pies con azahar. Por un pertrechado bosque,
aprovisionado de frondosos silencios y abigarrado de formidables gorjeos,
deambulamos hasta el mirador del barranco donde acababa de instalarse Las
Bardenas. Sus enseres yacían desparramados por la ladera sin desembalar:
abuelos con boina por aquí, camellos con inquilinos en sus jorobas, dedos con
dedales, agujas apuntando al cielo, arañazos de gato por doquier, etc. Al
volver a Morata, agradecimos la sabrosa paella que nos sirvieron en el bar “Las
Cárcavas” y el agradable trato que nos dispensaron. Al terminar, nos fuimos con
la Dolores para hacer un recorrido por las Iglesias y plazas por donde anduvo
en aquel tiempo. Fue una excursión preciosa que recomendamos a todo el mundo.
"HOMO HOMINI
LUPUS" MR. IGLESIAS
Pablo Iglesias es
un lobo para sí mismo y para los demás, dice hacer política con “cojones”.
¿Será por eso que dice públicamente que habría que azotar a las mujeres hasta
que sangraran? No sé lo qué opinará su señora al respecto. Y no me explico cómo
los y las feministas le perdonan ese tipo de expresiones... Hay muchos tipos de
maltrato y todos son indignos, además de ser un delito. Pero hay grupos que
esconden, ocultan o justifican de forma manifiesta algunos tipos de violencia y
al mismo tiempo la condenan autodefiniéndose como paladines de la justicia
social y estar en contra de la violencia de género. Más tarde manifiestan
emocionarse cuando le pegan en el suelo a un Policía Nacional y después, exigen
que éste mismo policía proteja su casa. En fin, que tenga cuidado Mr. Iglesias
porque la vida es irónica... No me extrañaría que le pasara lo mismo que a uno
que conozco yo: que también se emocionaba cuando le cascaban a un policía,
hasta que uno de sus hermanos se metió en el Cuerpo Nacional de Policía. La verdad
es que pienso que Pablo Iglesias nos quiere llevar al borde del precipicio y
despeñarnos. No sé quién le pudo inculcar tanto odio…
No hay comentarios:
Publicar un comentario