martes, 7 de septiembre de 2021

 

IBERCAJA SE METE CON UN PELUQUERO

Con motivo de la pandemia, ordené a mi oficina de Ibercaja, sita en la calle Cesáreo Alierta Nº 83 de Zaragoza, que bloqueara todos los pagos domiciliados en mi cuenta. Seguidamente, saqué todos mis ahorros y solo dejé el dinero para hacer frente a la hipoteca de mi piso. El día 27 de marzo del 2020, cargaron en mi cuenta el recibo del seguro de Caser Hogar con un incremento de 20 euros, incremento éste del cual no me avisaron con un mes de antelación, como es su obligación. Al no haber saldo suficiente, mi cuenta quedó en descubierto. Al ver yo la subida del recibo del seguro, quise devolverlo y después de hacerme ir 7 veces para que realizaran esta operación: incluso llegaron a decirme que no sabían cómo se hacía. El 4 de mayo la efectuaron después de faltarme al respeto gravemente (lo que allí sucedió se puede constatar si se repasa la grabación de las primeras horas de ese día). Indignado por el trato recibido, mandé un escrito a Caser comunicándoles mi deseo de cancelar el seguro que tenía concertado con ellos y me fui a otra compañía de seguros más económica. Más tarde avisé por escrito a mi sucursal de Ibercaja de esta operación. El 9 de junio, cuando ya estaba cancelado el seguro, Caser me volvió a cobrar el mismo recibo del seguro. Y el día 16 del junio, Ibercaja me cobró 41,21 euros por el supuesto descubierto que el día 27 de marzo se produjo en mi cuenta. Fui personalmente a quejarme para que me devolvieran ese dinero y me dijeron que no. Mis quejas son las siguientes: Primero, teniendo en cuenta el momento dramático que estábamos viviendo, el trato absolutamente irrespetuoso por parte de los empleados de la oficina. Segundo, me dijeron que tenía que haber dado un mes de antelación para dar de baja al seguro, pero ellos no me avisaron de la subida con un mes de antelación como es su deber. Tercero, deseo que me devuelvan el dinero que me cobraron por el descubierto, los 41,21 euros. Y quinto, por haber dispuesto durante un mes de mi dinero, el equivalente a lo que me pretendían cobrar, los 42,21 euros.

Parece mentira que una entidad tan importante y tan significativa para Aragón como es Ibercaja, tenga que recurrir a tretas de mercachifles con un peluquero que ha sido cliente de ellos durante más de 20 años.

 

 

TABLAS EN EL MAR.

Un trozo de madera flota en el mar, pero no sabe que lo es. Ella se piensa que dentro de su ser anida el mar, el viento, las corrientes, el influjo de la luna y todos los imponderables... Va de aquí para allá según le ordenan las circunstancias, pero no sé por qué motivo, ella cree que maneja el timón de su vida. En ocasiones, cuando el mar se pica, la madera se enoja porque opina que el destino le es adverso, y se entristece mucho de su mala suerte. Otras veces, cuando el azar coincide con lo que ella tiene en mente, se siente triunfadora. En esas ocasiones se le suele oír aquello de “¡Yo me hice a mí misma, sin ayuda de nadie, uf!”. ¡Qué ilusa! En fin, en alguna ocasión se me ocurrió, estúpido de mí, insinuarle la verdad: que somos como hojas mecidas por el viento. Pero lo único que conseguí fue que se enfadara conmigo y me dejara de hablar por un tiempo. El caso es que, aunque de lejos, yo floto en el mismo mar que ella. Y voy donde ella pues nos une una invisible, pero resistente amarra. Esa maroma se llama amistad. De esa manera, el uno para el otro somos fondeadero, muelle, dique, ensenada, estuario, dársena, bahía, isla, costa, salvavidas… Pienso que no hay más. Por favor, señor, si ve por ahí a mi amigo, la tabla, no se le ocurra decirle lo que le acabo de contar: aunque tiene la cabeza más dura que una sabina, es de madera sensible, ¿sabe?

 

IRENE MONTERO O EL PESO DE LA PAJA.

Sra. ministra de Igualdad, defender algo en lo que no se cree tiene un alto coste. En primer lugar, las palabras pierden peso. Se cae en aquello que popularmente llaman “Hablar a humo de paja”. Dice la Wikipedia que a humo de paja es: “Hablar sin pensar, sin lógica, sin pararse a considerar lo que se dice o hace”. Mi intuición me dice que, aunque esto es así, existe otra acepción. Ésta es en la que caían los sofistas, ¿se acuerda? Por otra parte, como la considero una persona perspicaz, se habrá percatado de que el tono que utilizan estas personas, es muy característico: es un tono falso. Otras consecuencias son que, puesto que se nota que no creen en su producto, no lo pueden vender. Ponen todo el énfasis en el argumento, pero éste se les desmalla. Y su conciencia, a la que no puede chantajear, les acusa: esto es lo que le sucede a usted, doña Irene. Puedo comprender que, dado el precio de la casa de Galapagar, deba mantener la pose. Pero, ¿merece la pena? En fin, Sra. Montero, a pesar de que no comulgo con sus ideas, se lo digo con todo el cariño: "Después del caso Dina Bousselham, debería usted dimitir de su cargo, dado que su marido está involucrado. Luego, al no criticarlo, usted misma se está descalificando. Sus palabras y sus principios pierden peso y se esfuman como el humo de la paja".

 

LOS PALMEROS DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Los miembros del Gobierno recibieron con aplausos ayer al presidente Pedro Sánchez cuando llegó a la reunión del Consejo de Ministros tras el acuerdo europeo alcanzado en Bruselas. Se llama palmeros a las personas que se dedican a esta disciplina. Requiere muchas horas de estudio, práctica y conocimiento para acompañar bien la diatriba política. Aunque parezca sencillo, el palmeo es el acompañamiento político, de ahí que su ejecución sea más compleja de lo que pueda parecer a simple vista. Es un instrumento de percusión fundamental, pero además de alentar la prédica del colega, las palmas sirven también para jalear al condiscípulo por la supuesta brillantez de su intervención. El palmeo se realiza de dos modos: con los dedos de una mano golpeando en la palma de la otra o haciendo sonar las dos palmas. Pueden tocarse a tiempo o contratiempo, pero si hay algo que no se puede hacer, es tocar las palmas a destiempo porque puede desbarajustar la homilía de tu compadre. En una representación en el Congreso de los Diputados, las palmas siempre están presentes de uno u otro modo, es decir, bien sea con la presencia de palmeros o bien de la mano de los aficionados de tu bancada. Si te fijas bien, en una disertación en la cámara, oirás diferentes tipos de palmas: las simples y las redoblás o encontrás, dependiendo del tipo de sermón al que acompañen.

 

 

LA MADRE DEL CORDERO, SAN AGUSTÍN Y YO

Hoy se puede leer en un medio de comunicación la siguiente noticia: “Así funcionaba la "organización criminal" de la familia Pujol según el juez instructor”. Resulta que Pujol era presidente de la Generalitat. Pero yo no veo que nadie ponga en entredicho la necesidad de la comunidad autónoma de Cataluña porque su máximo representante se haya enriquecido fraudulentamente gracias a su cargo. Sin embargo, los señores Sánchez e Iglesias, quieren liquidar la monarquía por el supuesto enriquecimiento ilícito del Rey: si esto no es una paradoja, yo soy la reencarnación de San Agustín. Vamos a ver, Sr. Presidente y Sr. vicepresidente: hagan el favor de buscarse argumentos más consistentes porque este no vale. No niego la veracidad del enriquecimiento fraudulento del Rey pero, si verdaderamente quieren ser valientes, en justa reciprocidad deberían liquidar antes la autonomía de Cataluña y de paso, todas aquellas autonomías que a sus respectivos presidentes se les haya cogido con las manos en la masa, incluido España. Entre usted y yo, Sr, Sánchez:"¿Acaso se le ha ocurrido ser el presidente de su soñada república? ¿Es esa la madre del cordero? ¿Cree usted oportuno este enfrentamiento guerra-civilista? Y sobre todo, ¿Cree usted que yo pueda ser la reencarnación de San Agustín en carne viva? Es que tengo mis dudas, ¿sabe? En fin, ¿ya me dirá?"…

 

ESCRIBIR ES COMPROMETERSE

Mucha gente me pregunta qué quiero conseguir escribiendo artículos en diferentes medios, publicando libros, participando en concursos literarios, subiendo artículos a la red, etc. Y me interpelan en tono irónico que si pretendo salvar al mundo. Y yo les respondo que no, que al único que quiero salvar es a mí mismo porque, para empezar, esto me sirve como distracción y otras cosas. No obstante, si a alguien le puede servir, miel sobre hojuelas. Yo diría que la parábola del sembrador ilustra a la perfección lo que quiero decir: uno habla (siembra palabras), y gracias a Dios, el crecimiento lo da otro. Luego, pretender quitarle el puesto a ese otro, no solo es vanidad, sino que es peligroso. Y digo peligroso, no porque lo que yo diga pueda complicarme la existencia, que en ocasiones así fue debido a que tengo que tomar partido en temas escabrosos... Sino porque, aunque pongo mucho cuidado en lo que escribo, soy consciente del hecho de que algo de lo que exprese pudiera: estar equivocado, malinterpretarse o afectar negativamente a alguna persona; y esto es lo que más me preocupa. Por eso, antes de ponerme a escribir, le pido siempre a Dios que guíe mi mano. Que haga crecer a aquellas semillas que Él considere dignas de crecimiento. Y las que no, que se las coman los cuervos, que de todo habrá.

 

SI EL DINERO DESAPARECE…

Bhagwan Shree Rajneesh decía: ¨” Todo avance es una vuelta a casa”. Dicho así, parece que sea una contradicción porque, en casa suele estar nuestro pasado. En casa parece que esté todo aquello que nos lastra, que nos frena y en muchos casos, que nos disgusta. Pero, si desmenuzamos la frase, veremos que encierra mucha verdad. Todo slogan, proverbio, refrán, dicho, máxima, sentencia, etc., hay que contextualizarlo. Hoy día podemos ver cómo circulan por Internet miles de mensajes de este tipo y la gente le da al “me gusta” sin recapacitar. `Para mí, la frase de arriba hace mención a una casa que no es la de nuestros padres, sino que es la naturaleza de cada uno. Hace mención a lo que nos hace felices. A la ocupación que nos remite a nosotros mismos y por la cual, se puede sacrificar una vida de lujos. Visto así, ya se puede uno zambullir en el adagio y tirar de ese hilo tanto como quiera. Yo quiero jalar del hilo de la ocupación de esas personas que, disfrazadas, nos sorprenden paradas en las calles peatonales, avenidas, metros, plazas… Con instrumentos musicales, cantando, bailando. Con cabras, monos, perros, loros. Mostrando lo que la vida les hizo. O, simplemente, estando de rodillas o sentados en un escalón, piden la voluntad. Y me pregunto:” ¿Qué pasará con estas personas si el dinero desaparece?”

 

LA DEMOCRACIA DESPLUMADA

¿qué sentido tiene ser de una doctrina si sus representantes no cumplen con lo que dice su ideario? Por otra parte, una ideología podrá decir lo que quiera que, si sus representantes son buenas personas, harán honor a lo que representan. También es cierto que, dice mucho y nada bueno, aquellas personas que viendo que sus líderes son gente corrupta, lo justifican... Yo creo que el bien debe de estar en el punto de mira más alto de cualquier persona cabal. Por eso los disidentes se hacen tan odiosos para sus correligionarios: los esclavos no pueden perdonar a los que no se prostituyen. Como decía Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan… tengo otros” Esto es lo que reina hoy día. Y, aunque no sé cómo justificarlo, intuyo que San Agustín tenía razón al decir aquello de: "fuera del bien, nada existe”. Lo que ha sucedido en las elecciones en el País Vasco y Galicia, es malo y por lo tanto, no ha existido. Estimo que, si la democracia fuera madre, se sentiría como aquellas madres a las que sus hijos abandonan en una residencia después de haberla desplumado... Señores Urcullu y Feijóo, el acoso a Vox deja en entredicho la limpieza de las elecciones en sus respectivas comunidades. Por lo tanto, como no han sido democráticas, les animo a que dejen el puesto.

 

ESCRIBIR POR ESCRIBIR

Escribir por escribir es una de las cosas más arriesgadas que existen, no se lo recomiendo a nadie. Es como si caminaras por el borde de un precipicio sin tener una razón que lo justifique, ni se le ocurra. Uno podría tropezar y descubrir algo que desconocía de sí. O también podría tropezar y quedarse colgado de una cita, de un pensamiento, de una paradoja… Incluso podría tropezar y romperse la crisma. Sé que al decir esto me la estoy jugando, pues el que lea estas líneas podría pensar que soy un imprudente, pero es que yo soy así: me gusta la aventura. Cuando me apunto a una excursión, me gusta las cosquillas que produce no saber a dónde voy, ni lo que voy a encontrar. Es una sensación excitante, ¿saben? Pero hay que ser consecuente con las decisiones que uno va tomando en su camino. Imagínese que llego a un punto y seguido, o a un punto y coma ¿qué hago? O peor aún, a un punto y aparte, o a un interrogante ¡puf! ¿Qué hago: retrocedo, sigo adelante, cambio de dirección…? Complicado. Es cierto que en ocasiones me he perdido. Pero también es verdad que en esas ocasiones es cuando más me he aprendido ¿no sé si me coge? ¡Ay! En fin, creo es hora de poner punto y final a esta excursión, ya es tarde. Quizá mañana siga por aquí, ya veremos…

 

UN PASEO AL PICO DEL ÁGUILA

De madrugada, la serpiente milenaria anda de caza. Su cola agita un cascabel a las puertas de la Estación Internacional de Canfranc. Oculto bajo la penumbra de un colosal bosque de hayas, por el que el sol y el viento no se atrevieron jamás a darse una vuelta, su terroso cuerpo serpentea a lo largo de una interminable cuesta. Solo el canto de los pájaros y el rugir de Cola de Caballo (1560 m); osan rasgar la energía telúrica del templo en donde vivían y se escondían de los romanos, nuestros ancestrales druidas. Al llegar a un afilado collado, el ofidio levanta del suelo su testa perseguida por su cuello. Su bífida lengua escruta el espacio recolectando información presta para atacar a su presa. Sus ojos de fuego se clavan como garfios en el pico del Águila (1972 m). La rapaz, ignorante del peligro que le acecha, de espaldas al reptil despliega sus alas para sofocar el calor que le atenaza. Con dureza, sus zarpas se aferran a la quilla de la montaña. El águila real otea con su penetrante mirada el valle desde su improvisada atalaya. El aire levanta sus plumas. El tiempo se para. La testa agacha. En el cañón, la vida transcurre como si nada. Mientras que, en el horizonte, los titanes: Midi d´Ossau, el Collarada, La moleta, la Canal de Izas y otros; se estiran, bostezan, se levantan, se asean cuando el sol se digna en hacer acto de presencia al despuntar la mañana.

Es un paseo apto para todo tipo de caminantes; por la belleza de sus vistas, muy sugerente para dejar volar la imaginación.

 

 

 

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