HISTORIA DE LA
HERIDA DE LA CANAL ROYA
Dicen que en el
pérmico, no se sabe muy bien cómo ni por qué, el coloso Anayet despertó de su
largo letargo rugiendo y escupiendo fuego. Toda esa vehemencia bajaba por la
Canal Roya mezclándose con los hielos del glaciar. Comentan, que quemaba tanto,
que la propia tierra se retorcía de dolor. Murmuran, que tanto furor embargaba
al monstruo, que se partió en dos y de él solo queda hoy el pitón volcánico, un
lacolito y un sill a sus pies. Anuncian, que de los ibones de Anayet se
precipitaban cascadas de sangre por La Rinconada. Y aseguran que el sufrimiento
y la furia se solidificaron y juntos bajaron por la hondonada hasta ser
arrojados en la morrena de Canfranc . Susurran, que el titán le hizo tanto mal
a la Canal Roya, que hoy el valle es una herida de más de 2000 metros de
profundidad. Se cuenta, que para que no se olvide el suplicio al que por tantos
siglos el monstruo sometió a la montaña, todos los años se celebra una romería
a la que acude gente de todo lugar: los lirios y otras flores silvestres en
primer término, después le siguen las hierbas, los árboles de toda las especies
y condición, arroyos y un largo etcétera. Y desde entonces, se asevera que la
depresión es un lienzo de arte natural; pintado de infinitos colores, de
aromas, de sabores, de sonidos, de trinos, de gritos de marmotas, de mugidos,
de relinchos, ¡ay! El domingo pasado, unos amigos y yo hicimos los ibones y el
pico de Anayet. Y comprobamos con admiración, que todo lo que dicen de ella, es
verdad.
LA DESPOBLACIÓN Y
LA INDIFERENCIA
Para mí, lo que
diga el ministro Alberto Garzón sobre la carne, me trae sin cuidado. Pero,
después de lo que pasó cuando Donald Trump, en su condición de presidente,
sugirió inyectar desinfectante y luz a enfermos de la Covid-19 para matar al
virus, he de pensar que las palabras de los gobernantes tienen más repercusión
de lo que uno se pueda imaginar. Siendo así y dado que, teóricamente, se habla
mucho de fijar población en la España vaciada, digamos que lo que dijo Garzón
no ayuda mucho. Recuerdo una conversación que padecí con una catedrática de
veterinaria en la que ella sostenía que el turismo era malo porque destrozaba
el medio ambiente. Y por ende, la construcción de pistas de esquí en la montaña
porque, según decía, molestaba a la fauna autóctona. Yo argumentaba que, siendo
que la agricultura estaba en decadencia y que solo les quedaba la ganadería,
¿qué otra opción les quedaba? La verdad es que no llegamos a ningún acuerdo. Mi
impresión era que, como la catedrática tenía cubiertas sus necesidades con su
cátedra, lo que les sucediera a la gente de los pueblos le importaba un pito. Y
las palabras de Alberto Garzón no hacen más que corroborar lo que yo sentí en
aquel momento: en realidad, al Gobierno les importa un bledo que los pueblos
desaparezcan.
GARZÓN AL PAREDÓN
Cuando la confianza
existe, ayuda a entenderse porque simplifica las relaciones personales,
económicas y sociales. Toda nuestra existencia gira en torno a la confianza. La
confianza proporciona seguridad, en el momento en que se percibe incertidumbre,
se convierte en sufrimiento. La solidez de todas nuestras relaciones se basa en
la confianza. En la pareja, con los amigos, entre los compañeros de trabajo, en
el partido político o sindicato, en las relaciones comerciales, entre los
países… La confianza puede reforzarse o debilitarse según actúe quien sea merecedora
de ella. De ahí que la pérdida de la confianza reporte un sentimiento negativo
causado por el mal comportamiento de quienes no han cumplido con lo prometido.
El ministro Garzón ha traicionado la confianza de quienes, en el cumplimiento
de sus deberes, debería de haber defendido. Por otra parte, independientemente
de si es verdad o no lo que dijo, traicionar en estos momentos a un sector que
lo están pasando tan mal, demuestra su baja calidad profesional y humana...
CASARSE EN EL PAÍS
DE LAS MARAVILLAS
Erase una vez un
camino hipotético. Erase que se era una senda ficticia, llena de rosas
artificiales, de margaritas engañosas y de mariposas fingidas. En la orilla
derecha, corría un río de aguas esmeraldas en el que nadaban, felizmente,
multitud de irreales pececillos. En la orilla izquierda, una falsa pradera con
inconcebibles ovejitas pastando por aquí y por allá. A lo lejos se divisaba una
vida de dibujos animados carente de problemas, plena de salud, dinero y amor. A
recorrer este infantil sendero se apresuraban infinidad de soñadoras parejas,
prestas a iniciar una vida de manual de Dale Carnegie. A medida que pasaban los
años, en ocasiones el camino se tornaba cuesta. La cuesta en un pedregal. El
pedregal en cresta. Y la cresta en pico. Los que llevaban zapatos de charol
tiraban la toalla en las primeras subidas. Les seguían los de zapatos de tacón
en el pedregal. Más adelante los de la alpargata abandonaban en la cresta. Solo
los que llevaban botas de montaña conseguían hollar la cumbre. Estos bajaban al
valle contiguo agotados y maltrechos tras superar infinidad de pruebas. Pero, a
sabiendas de que el recorrido que les quedaba estaría lleno de trampas, abismos
y desiertos; no sabían cómo, pero estaban decididos a sobreponerse a cualquier
obstáculo que el camino les pudiera deparar. Y así lo hicieron, Al llegar a la
meta, se miraban todos a los ojos, suspiraban y se decían:" Prueba
conseguida". Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
LOS QUE SE RÍEN DE
LA FE DEL OTRO
Osho decía que
cuando se es consciente de mal que estás haciendo, uno para. Espero que sea así
y por eso voy a escribir lo que voy a escribir:” Yo tengo un cuñado comunista.
Cuando ya llevaba tiempo saliendo con mi hermana, un día entró en casa a comer
y empezó a evangelizarnos con el opio del pueblo. Por respetar su libertad de
expresión, mis padres no le prohibieron tocar ese tema. En poco tiempo,
consiguió lo que inconscientemente pretendía. Pasó el tiempo y como de aquí
nadie se va de rositas, empezaron a venir los problemas gordos a mis 6
hermanos. Yo siempre digo que la fe ayuda a sobrellevar la vida: no es lo mismo
enfrentarse a la muerte teniendo fe que sin ella. Dos de mis hermanos murieron.
Otros dos tuvieron cáncer. Otro tuvo una enfermedad muy grave. Y el otro
también tiene una vida muy complicada. Estoy seguro de que la fe les hubiese
ayudado a resistir mejor los golpes. Seguramente, si no hubiese sido mi cuñado,
habría sido cualquier otro. Pero esa excusa no sirve porque del mismo modo se
podría utilizar para justificar cualquier cosa. Ser objeto de las risas de la
gente a nadie le gusta. A un niño le es más fácil renegar de sus creencias, que
aguantar alfilerazos diarios. Como yo digo:"¿Veremos a ver a aquel
"valiente", si no se orina en los pantalones cuando le toque el turno
de enfrentarse a la verdad? ¿Libertad? Sí, pero ¿para qué? ¿Para hacer daño
gratuitamente?"
LOS AZULES DE
PANTICOSA
Me asomé a la
página en blanco de la Casa de Piedra y vértigo me dio. Los Azules rubrican Los
Infiernos y los acentúa en la Marmolera. Entre líneas comienzo elevarme
lamiendo los renglones zigzagueantes del folio. Pero paro para, de vez en
cuando, por entre los árboles releer lo que voy planeado. Las apasionantes
cascadas a diario se hacen la permanente en su larga cabellera. El flequillo se
lo cortan a la moda parisienne: al bies. El río ríe y me rocía ruidosamente. A
renglón seguido, arribo a la cuesta del Fraile. Y me detengo y me dejo
arrastrar por la música de los versos que voy apilando dentro de mí hasta el
refugio de Bachimaña. Respiro y, como si fueran un dron, suelto mis palomas a
volar... Me siento y presiento que vuelvo a sentir cosas que trato de
transcribir. Aunque, pensándolo bien, prefiero no interferir en lo que las
montañas me intentan proponer. Camino lento, examinando el texto. Los márgenes
de la hoja son un abismo dispuestos a hipnotizarme, pero no me dejo succionar,
yo soy así. Llego al desvío del ibón de Pecicos, hecho el freno, pongo un punto
y aparte y cambio de ritmo. En adelante, el relato es escabroso y no se deja
fácilmente expresar. Escribo derecho sobre líneas rocosas. Al Azul superior
llego a trompicones sobre signos de interrogación, de exclamación, puntos,
comas… Y allí como colocado encima de la cuartilla. Ante el respetable recito
la prosa que fui atrapando mientras trepaba. Después de lo cual, abandono la
poesía y sin más, cierro el cuaderno y pongo punto y final.
DE PRIMADONNAS Y DE
PUSILÁNIMES
La responsabilidad
penal en el deporte de montaña constituye uno de los elementos más destacados.
Esta implica imponer multas, penas de prisión y otras amonestaciones o penas
por delitos. En este aspecto, tanto ante los juzgados como ante los tribunales
penales, la persona responsable del acto puede ir a prisión o recibir la pena
correspondiente. Existe la creencia de que los montañeros son gente sana y la
hay, pero también y como en toda comunidad, hay gente retorcida. En ocasiones,
un grupo de montañeros es como un Gran Hermano. Cada uno representa un papel:
“Está el que se toma las molestias para organizar las salidas. Aunque también
está el macho alfa. Están los que tienen buena voluntad y cooperan en lo que
pueden. Están los que se apuntan a las salidas y, aunque no mueven un dedo por
nada ni por nadie, por lo menos agradecen el que te molestes. Luego están los
que hacen picadillo a todo quisqui. El rencoroso, el ayudador, el vengativo,
etc. Pero el peor, es el “primadonna”, que te dice: “o se hace lo que digo o no
voy”. Hay otra modalidad mucho más extendida que dice así:” O se va éste o me
voy yo”. Esta variedad la he oído incluso en ámbitos mucho más selectos como
son los círculos “peripoéticos”. En fin, un asco y una risa, no tanto por la
primadonna; como por los pusilánimes que se dejan manipular por el chantajista
de turno.
UN LENGUAJE
UNIVERSAL E INTRANSMISIBLE
Es un hecho
contrastable. No hace falta tener fe. Ser un intelectual. Solo es necesario
tener la curiosidad desatada de prejuicios. Si comparamos las diferentes
filosofías, creencias y religiones que existieron, o existen en el mundo, es
fácil llegar a la conclusión de que en muchos puntos dicen lo mismo. Una vez
llegas aquí, la pregunta es: ”Será que la globalización ha influido en estas
similitudes?” Esto sería posible ahora por los medios de comunicación que
existen, pero hace siglos no disponían de estos avances. Entonces ¿cómo puede
ser esto? La teología puede ser monoteísta, politeísta, henoteística, animista,
o alguna combinación de las anteriores. Los rituales pueden ser muy variados y
exóticos: unos utilizan las drogas, otros la razón, otros el amor, otros la
meditación, otros el sueño, otros el baile, etc. Pero, salvando esas
diferencias, todas ellas van dirigidas a proporcionar al hombre una forma de
conducirse en la vida. Y es ahí donde surge la simultaneidad en países que nada
tuvieron que ver. Por ejemplo: meditar es prestar atención a una sola cosa.
Este es el camino que propone el budismo. Osho dice que amar es la forma más
elevada de meditar. Esto es verdad porque, independientemente de dónde se sea,
o el tiempo en el que se haya nacido, todos sabemos ver y comprender cuando
alguien ama lo que hace. Este es un lenguaje universal e intransmisible que
traspasa el tiempo y que nos hace estar presentes en el ahora...
¿QUIÉN FUE
CARRACUCA?
La leyenda popular
dice que Carracuca fue un hombre de origen cántabro bastante desdichado, pero
no se ha podido confirmar. Lo que es más fácil de comprobar es su aparición en
la literatura. En 1901, un tal Francisco Paniagua Galeote afirmaba en cierta
publicación, "que Carracuca fue un pordiosero que jamás tuvo un céntimo,
pero que, a pesar de todo, comía y bebía, debido a la rapiña". Desde 1925
y sin mayores aclaraciones históricas, la Academia incluye en su Diccionario al
misterioso Carracuca. Por fin, el martes 18 de diciembre de 1934, salta la
noticia en el diario La Vanguardia: "Se ha detenido en Asturias a 29
personas, entre ellas Ricardo Fernández Álvarez “El Carracuca”, que en unión de
otro detenido había intervenido en el asesinato de un sargento de la guardia
civil en Muiños (Ourense)". Hoy Carracuca es carne de diccionario de
modismos. Si el miserable John Vincent Moon imaginado por Borges aseguraba que
"Lo que hace un hombre es como si lo hicieran todos los hombres",
nosotros podemos concluir, a la vista de los datos, que lo que hacen todos los
hombres es como si lo hiciera Carracuca. Ahora repita conmigo: ”Pedro Sánchez
está más perdido que Carracuca. Lo que es lo mismo que decir que está más
perdido que un pulpo en un garaje”...
EL KARMA DE LOS AUTÓNOMOS
Soy autónomo. Hoy día, como sabemos tanto y por eso nos va tan
bien, despreciamos el saber ancestral. Antiguamente, como eran más ignorantes,
antes de poner el nombre a un recién nacido, consultaban a las estrellas. Sin
ir más lejos, Dios cambió el nombre de Abram por el de Abraham ¿qué necesidad
tenía? Por otra parte, la numerología es la ciencia por la cual relacionan los
números con la letras para adivinar el futuro. Bien, la palabra autónomo
procede del griego «αὐτόνομος» Y está compuesta de nómos 'ley' y autós 'propio,
mismo'. Su significado es:” Que obra por su propia ley, independiente”. Según
los escritos, esta palabra estaba cargada de un significado negativo. Algo así
como que tú fueras un delincuente, un fuera de la ley. Dicen que San Autónomo
de Bitinia (hoy Turquía), fue un obispo que, según nuestro santoral, se celebra
el 12 de septiembre. Y por si el nombre no justificaba ya ser el patrón de los
trabajadores, este mártir se recorrió Asia haciendo apostolado -ósea
trabajando- y fue asesinado mientras daba misa, es decir al pie del cañón.
Mientras estaba confeccionando este artículo, lo comprendí todo:" La razón
por la que el Gobierno nos sablea a los autónomos, es por el karma de la
palabra". Estimo que deberíamos consultar a las estrellas para quitarnos
esa cruz...
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