LAS DOS
CARAS DE UNA MISMA VERDAD
La frase “Otros vendrán que bueno te harán”,
parece estar relacionada con una anécdota antigua sobre una anciana de Siracusa
que vivía en tiempos de Dionisio el Antiguo que rogó a los dioses para que
alargaran la vida del último tirano y éste, sorprendido por el ruego de la
mujer, le preguntó por qué le tenía tanta devoción a lo que ella le contestó:
“siendo niña, tuvimos un tirano muy cruel. Rogué a los dioses que se lo
llevasen. y me oyeron. Pero después vino otro
peor, y también rogué por su muerte. Ahora has llegado tú, que no eres mejor
que ellos. Escarmentada, pido porque los dioses te den una larga vida“. El
refrán" Dios nos libre del día de las alabanzas" proviene de la Roma
Clásica. En Roma cuando moría un patricio ( si moría un plebeyo al hoyo y
basta) se preparaba en el foro un panegírico. Todos sus amigos y conocidos se
reunían en el foro de la ciudad para darle el último adiós, leían textos
exaltando su figura y terminaban con la frase " que te sea leve".
Significaba que te sea fácil el camino al Hades. A mi entender, estos dos
refranes son la cara y la cruz de una misma verdad: por una parte nos aconseja
huir del día de las alabanzas y por la otra, nos invita a desearlo. Aunque, el
primer refrán no solo se podría aplicar al día de nuestra partida, sino a
cualquier función que hayamos dejado de realizar. Pienso que, en algún sentido,
muchos se sentirán identificados con la frase surgida de la anécdota de la
sabia anciana, ¿me equivoco?
LA VIDA
SE REPITE COMO EL AJO
Hoy, hablando con un señor sobre sus hijos, me
ha hecho recordar el argumento de dos películas memorables: Ran, y El rey Lear.
Al inicio de Ran, el anciano patriarca del clan, Hidetora, comunica a sus tres
hijos su deseo de pasar al mayor de ellos el control del feudo, pidiendo a los
otros dos que le den su apoyo desde los castillos que les otorga en herencia.
El menor de ellos, Saburo, se mostrará contrario a la decisión de su padre y la
considerará una fuente de futuros problemas que podría
causar mucho daño, como así sucede. El padre, ante semejante afrenta, se
sentirá traicionado por su desagradecido hijo y tomará una decisión radical:
desheredarlo y desterrarlo. Y en la del rey Lear, la tragedia se desata cuando
el anciano Lear, rey de Bretaña pide a sus hijas que le digan quién de ellas lo
ama más, para saber cómo repartirles su reino. La menor, Cordelia, ofendida por
la hipocresía de sus hermanas, contesta que ama a su padre "tanto como
debe, ni más ni menos". Ofendido por lo que cree es una falta de cariño,
el rey deshereda a Cordelia, repartiendo su reino a sus otras dos hijas. Más
tarde Lear enloquece ante el desprecio de sus dos hijas mayores y ante el dolor
de haber perdido a su hija menor, a la que él ha ofendido y tratado
injustamente. Sin embargo, Cordelia acepta a su padre cariñosamente y restaura
su cordura... Al terminar el señor de contarme su relato, pensé:”¿Por qué la
vida se repite una y otra vez, una y otra vez?”.
CONVIENE
FLAGELARSE CON MODERACIÓN
En ocasiones, una palabra mal dicha o mal
interpretada, puede dar al traste con lo que podría haber sido el inicio de una
larga amistad, un idilio, un gran amor... Aunque lo que voy a decir no sea
natural, tampoco es natural prejuzgar. Y como dice el refrán que me acabo de
inventar:”Es preferible andar avisado que lamentarlo toda la vida”. Bien, para
quedar bien ante los demás, realizando un alarde de humildad, provocando la
admiración; consiguiendo con esto que el
otro se sienta impulsado a imitarte acusándose a sí mismo o al mundo, se ha de
nombrar los defectos del otro como si fueran propios. Por ejemplo: “Si digo que
he sido egoísta, el otro seguramente dirá: ¿y quién no?" ¿Lo pillan? Otra
posibilidad es que el otro, viendo el ejercicio de autoflagelación que realizas
delante de él, se sienta conmovido en sus entrañas y se arroje a salvarte la
vida exaltando las virtudes que él cree ver en ti. En este caso, también podría
pasar que la persona con la que estás manteniendo la sincera y llana
conversación, te aconseje que no te machaques demasiado porque esto podría
afectar a tu ya débil autoestima. Con lo cual ya se habría ganado un terreno
precioso en el aspecto personal. En fin, amigo, tampoco es conveniente que
cargues demasiado las tintas, porque como somos muy dados a las etiquetas, te
podrían colgar la de acomplejado.
LAS
VITAMINAS Y DIEGO
Hace tiempo, una señora entró en mi negocio
y,después de realizarle lo que ella me pidió, me dijo que le aplicara en la
cabeza una vitamina que trajo. He de decir que esta vitamina había que
aplicarla con esmero, haciendo particiones en el cabello y con un algodoncito
frotarlo para que el producto quedara bien repartido. En total, yo calculo que
eché 10 minutos realizando esta labor y haciéndole un masaje. Cuando le fui a
cobrar mi servicio, le dije:”Tanto por esto, tanto por lo
otro y dos euros por la vitamina”. A lo que, molesta, la señora adujo:”No me
parece justo que me cobres la vitamina porque yo la traje”. Y yo le
repliqué:”De acuerdo, entonces, la próxima vez que venga me trae usted las
tijeras, el secador, el agua en un cubo, los cepillos, el plis y así se
ahorrará usted la peluquería, como mi trabajo no vale nada”. Y digo yo que si a
esta señora le costaba tanto trabajo comprender que yo como y pago con lo que
saco de mi trabajo, ¿cómo se puede esperar que algunos comprendan: que el Papa
tiene derecho a enfadarse cuando le zarandean, que estemos hartos de la falta
de coherencia de Pedro Sánchez, del teatro político al que estamos asistiendo y
de sus consecuencias, que Junqueras salga de la cárcel, que Puigdemont se vaya
de rositas, que lo blanco digan que es negro, que lo negro digan que es blanco,
que la verdad sea mentira, que la mentira verdad y que donde dijeron digo ahora
digan Diego?
CARTA A
LOS REYES MAGOS
Queridos Reyes Magos, tengo 10 años y os quiero
pedir solo una cosita. A ver:” El otro día mi papá me llevó de excursión a los
estrechos de Valloré que están en Aliaga (Teruel), y lo pasamos chupi. En el
bus vimos la peli Braveheart ¡es más bonita que pa qué! Sobre todo me encantó
aquella escena en la que el rey Eduardo l piernas largas (que era más malo que
arrancao), ofrece tierras y poder a unos cuantos nobles a cambio de sumisión.
Entonces, William Wallace le contesta:”No,
antes tiene que pasar por todas las casas y besarles el trasero a todos los
escoceses por tanto años de abusos”. ¡Uf, qué valiente que era! Pues bien, yo lo
que quería es que le mandases la peli a todos los que apoyaron al PSOE. Y,
sobre todo, al de Teruel. A éste quiero regalarle 7 pelis porque el 7 es un
número mágico, a ver si de esta manera se da cuenta de la metedura de pata.
Solo quería esto, Reyes Magos porque, como sé que lo vamos a pasar canutas, no
quiero abusar. En fin, como les iba diciendo, empezamos a caminar en la presa
de Aliaga, y atravesamos unos estrechos preciosos. Tenían unas paredes de roca
altísimas y unas pasarelas muy chulas. Después de la caminata, nos fuimos a
comer a un restaurante de Alcañiz con los amigos. En fin, Reyes Magos,
considero que estar en los estrechos de Valloré es el mejor regalo y con lo de
la peli ya estoy servido". ¡Ah! Pondré mantecados, anís, hierba y agua en
la chimenea. Recibir un sentido abrazo.
HOMENAJE
A JOSÉ MANUEL FALCÓN
Una roca blanca de alabastro adorna los canos
campos de Villamayor. Frente a la milenaria sabina albar, una nívea piedra está
sentada en su trono, mirándola con deseo. Todavía se observan con el
apasionamiento de dos jovenzuelos; y se dicen cosas que contar no puedo. Y se
guiñan los ojos. Y se tiran cientos de besos. Y quisieran abrazarse y hacerse
caricias, pero no pueden hacerlo, ¡qué pena! ¿Verdad? ¡Cuánto lo siento! En su
nevado corazón descansa, una pálida placa
forjada en el argentino fuego de un reconocimiento a la tenacidad en defensa de
la vida y de la naturaleza. Que comienza así diciendo:”A José Manuel Falcón
Martín”. Mientras vivía ¡Cuánta pasión! Sola, sobre los alvinos campos esteparios,
bajo las lechosas colinas alopécicas, se encuentra la sabina retando al tiempo,
¿estará de mal genio? ¿Por qué fruncirá el ceño? ¿Por qué levantará sus puños
desafiando al cielo? ¿Por qué los blandirá al viento? Digo yo que será porque
se llevaron a sus hermanos y hermanas hace tiempo. Digo yo que será porque su
rostro está surcado de arrugas y no tiene crema nutritiva para sus resecos
pechos. ¡Qué pena! ¿Verdad? ¡Cuánto lo siento!
LOS
INCONVENIENTES DE DECIR:" ¡AY!"
Comprobado: tener estudios no te vacuna contra
la estupidez. El otro día un señor me pisó el dedo gordo del pie. Yo le dije:”
¡Ay!" Y el señor me contestó que no usaba la empatía. Después vino otro
güey y volvió a repetirme lo de la empatía, con respecto al pisador; argumentando
que este pobre hombre lo había pasado muy mal en la vida. Y añadió que si me
quejaba, era porque yo era del mismo gremio que el que me amorató el dedo. Yo
le dije que haberlo pasado mal en la vida no daba carta
blanca para atropellar, porque de aquí nadie se va sin recibir su ración.
Porque, de ser así, habría que justificar todo los delitos, incluido el de
genocidio, la violación, la pederastia, etc. En fin, entre usted y yo, la
diferencia que existe entre cualquier Hitler y el que me estrujó mi querido
dedo gordo del pie, es que al que me lo aplastó le ampara lo políticamente
correcto. Y estos otros delincuentes están masivamente reconocidos y
condenados. Y como para pensar por uno mismo hace falta testiculina, además de
alguna neurona, lo más económico es sumarse al carro no sea que se produzca un
corto circuito neuronal.
EL LARGO
CAMINO HACIA UNO MISMO
−Papá, ¿qué es la fe?
−Hijo, fe es creer en lo que no se ve.
−Pero, papá, si tú me dijeras que has visto a un
burro volar, ¿por qué te tengo que creerte?
−Hijo, yo nunca te diría que los burros vuelan,
porque eres mi hijo y yo no te quiero engañar. Pero, si yo te dijera que para
ir a Barcelona caminando, hay que coger la Avd. Cataluña y atender a las
señales y carteles que te vayas encontrando a tu paso, ¿creerás en mí?
− ¡Hombre! Pues claro que te creeré porque eres
mi padre y yo confío en ti. Yo confió en que quieres lo mejor para mí y no me
vas a mentir.
−Muy bien dicho: a pesar de que nunca fuiste a Barcelona, confías en que
yo te quiero y quiero lo mejor para ti, que eres mi hijo. Quiere esto decir que
tienes fe en mi. Pero, una vez realices el trayecto y veas que tu padre tenía
razón, ya no necesitarás tener fe en mí en ese sentido porque será una
experiencia vivida. Será algo imborrable y no habrá cuervo que se coma esa
semilla. Yo solo quiero que realices ese viaje. ¿Me pillas?
LÁSTIMA
DE 5 CERDOS
−Hijo, te voy a dar una carrera pero, por lo que
más quieras, no me avergüences.
−Papá, no sé a qué te refieres.
−Mira, a la Dolores de Calatayud se le puede
entender: tenía hijos y pasaban hambre, su marido era alcohólico, debido a su
belleza nadie le daba trabajo, etc. Pero el Sr. Guitarte ¿qué necesidad tenía
de echarse en los brazos de Pedro Sánchez? Lo tenía todo a su favor: el aire,
el dinero, el trabajo, el poder… El pan nunca le iba a faltar a sus hijos
como le pasó a la Dolores. Puedo comprender que todos tenemos aspiraciones.
Puedo comprender que quieras triunfar. Pero no me entra en la cabeza que uno se
venda para conseguir lo que quiere a cualquier precio.
−No te preocupes, papá, yo no haré eso. Lo que consiga en la vida, será
por mi propio esfuerzo. Y no por haber hecho cosas indignas.
−Si es así, sentiré que ha merecido la pena las horas extras que hice
para pagarte los estudios. Y si no, como dicen por aquí:”Lastima de 5 cerdos
que hubiese criado con el dinero que me gasté en ti”.
LO QUE NOS ENRAIZA A LA TIERRA
Del libro “Los dolores del mundo”, de Arthur
Schopenhauer:” Lo que ocupa a todos los vivos y los tiene sin aliento es la
necesidad de asegurar la existencia. Mas, hecho esto, no se sabe qué hacer. El
segundo esfuerzo de los hombres es aligerar el peso de la vida. Es decir, huir
del fastidio. No es el aburrimiento un mal digno de desdén. Hace que los
hombres que tan poco se quieren los unos a los otros, se busquen con ansia. Es
el origen de instinto social. El Estado lo
considera como una calamidad pública, y por prudencia toma medidas para
combatirlo. Semejante plaga no menos que su opuesto extremo, el hambre, puede
llevar a los hombres a todos los excesos... Así como la miseria es el perpetuo
aguijón para el pueblo, el aburrimiento lo es para la gente de mundo. En la
vida civil el domingo representa el aburrimiento, y la miseria los otros seis
días de la semana. Oscila la vida del hombre como un péndulo entre el dolor y
el aburrimiento. Nos da el aburrimiento (el dolor), la noción del tiempo, la
distracción nos la quita. Y esto prueba que nuestra existencia es tanto más
feliz cuanto menos la sentimos. Decía Voltaire:”La vida no es sino un sueño, y
el dolor (aburrimiento), es lo único real. No sé hacer más que resignarme y
decirme que las moscas nacieron para ser comidas por las arañas, los hombres
para que fuesen devorados por las penalidades
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