TRABAJADOR BUENO VS
EMPRESARIO MALO
Cuando se comprueba
que el objeto de las críticas es un error, pero aun así se insiste, el problema
es otro. En principio, si Amancio Ortega se fue a China, fue porque la presión
fiscal en España es muy fuerte. Los dos países estaban interesados: a China
porque se creaban puestos de trabajo y a España, porque daba entrada a sus
productos en al mercado nipón. Al fabricar más barato, Amancio Ortega, podía
vender lo mismo a menor precio ganando más. Dado que las condiciones para
producir son mejores, empresarios de todo el mundo se fueron a China. Esto la
llevó a ser una de las primeras potencias económicas del mundo, haciendo su
mercado aún más apetecible para todos los países. Hay que decir que la apertura
al mercado chino, trajo aparejado el hundimiento de muchas empresas nacionales
al no poder competir con sus precios. De modo que, por obra y gracia del
Gobierno español y gracias a su espíritu emprendedor, D. Amancio es
multimillonario. Pero en España, tanto si triunfas como si fracasas, no se
perdona. Y resulta gracioso ver cómo se puede censurar aquello a lo que se ha
contribuido a crear por el propio interés. En fin, una contradicción. Como
paradójico es que si el Gobierno no nos apoya con medidas en este momento, el
malo del pequeño empresario tendrá que cerrar, dejando al por esencia, bueno
del trabajador en el paro. Matarán así para los funcionarios a parte de las
gallinas de los huevos de oro. Porque: ¿de dónde saldrá el dinero para mantener
a toda la maquinaria del Estado?...
¿QUIÉN SOY YO?
En estas fechas tan
señaladas… Una frase pulula por el ambiente que dice: “¡Sálvese quien pueda!”.
Pero este zumbido podría dar lugar a malas interpretaciones. Por eso he venido
aquí para matizarla de la siguiente manera:” Pongamos por caso que usted y yo
estamos nadando en el mar. En un momento dado, vemos asomar la aleta de un
tiburón y yo me digo:” ¿Qué hago?” Entonces, aunque no descarto que pueda haber
más variantes, en aquel instante se me ocurren 4 opciones: nadar los dos a toda
leche hacia la playa y que se salve el mejor, darle yo a usted un golpe para
que el tiburón se lo coma mientras yo me salvo, hacer frente entre los dos al
tiburón para intentar matarlo, sacrificarme yo para que usted se salve”. Bien,
en cualquier situación crítica que se pueda imaginar, siempre existen heroicas,
miserables y neutras combinaciones y dentro de ellas, muchas más. Como es el
caso de Oskar Schindler, Caecilia Antonia Maria Loots, Ángel Sanz Briz, Suzanne
Spaak... O el caso contrario de la policía judía en los campos de concentración
nazi. O los que no hicieron ni mal ni bien por los demás. Aunque la situación
no es tan dramática, creo que estamos en una de esas fechas en las que surge lo
mejor y lo peor de nosotros. Independientemente de la religión, color del
parido político, ideología, etc., al que diga usted pertenecer, yo le invito a
que se quite la careta. Y, aprovechando que no nos ve nadie, se pregunte:”
¿Quién soy yo?”
LA SANGRE DE LOS
AUTÓNOMOS
Cuando nos
obligaron a cerrar a los autónomos, nos dijeron que se podían posponer todos
los pagos, que no podían dejarnos sin el servicio de luz, del agua, etc., y así
lo hicimos muchos de nosotros. Ha pasado el tiempo, se han ido acumulando las
deudas y ahora, cuando abramos, el que no cierre definitivamente, tendrá la
receta esperándole debajo de la persiana: hoy ha llegado el IBI. Yo comprendo que
con tanto funcionario improductivo y tanto ERTE, haya mucha necesidad
recaudatoria. Pero es que después de todo este tiempo sin ingresar un duro,
gastando y acumulando facturas, somos todos un poco más pobres. Y me temo que
muchos no podremos corresponder como hasta ahora lo habíamos hecho. Todo el
mundo está esperando que nos paguen las ayudas, las bajas, los ICOS, etc. Pero
si no recibimos las ayudas, si todo se queda en promesas, solo podemos
prometer, ¿qué otra cosa nos queda? Y si no nos dejan aplazar los pagos, muchos
nos veremos ahogados. Bien, según lo veo, esto nos deja dos caminos: romper la
baraja por la tremenda, o hacer frente a los descubiertos. Pido desde aquí que,
ya que no nos pagan lo prometido, que nos dejen respirar ahora que vamos a poder
abrir nuestros negocios. Ahora comprendo a los bandoleros de antaño: hay que
verse entre la espada y la pared, para saber hasta qué punto se nos puede helar
la sangre…
LOS IDEALISTAS Y EL
COMER
Cuenta una antigua
leyenda, que un idealista recién salido de la academia heredó de su padre un
taller de imaginería. En el negocio trabajaban 10 oficiales experimentados que
de sobra conocían su oficio, a sus clientes y sabían lo que cada uno de ellos
esperaba de su arte. Pero, el nuevo dueño venía con nuevas ideas, y suponía que
las suyas eran mejores que la de su progenitor. De modo que el primer día de
trabajo, reunió a todos los asalariados y les explicó cómo debían de trabajar a
partir de aquel momento. Cuando terminó de hacerlo, uno de los artesanos levantó
el dedo para hablar y dijo: ” Señor, en la práctica usted es el jefe y el que
paga manda. El problema es que, existe una práctica superior: el cliente paga
lo que pide y de ahí comemos todos; si le damos otra cosa, perderemos al
cliente y tendremos que dejar de comer”. Al terminar de decir esto, todos sus
compañeros se le rieron. Y el jefe contestó:” El arte no se vende. El arte es
el fruto del artista. Aplicar al arte teorías mercantilistas, es constreñirlo,
diluirlo, prostituirlo… No se hace arte para gustar al otro, sino para
gustarse. La imaginería no es cualquier cosa, es puro arte y no estoy dispuesto
a traicionar a mi arte por la vil monda como hizo Judas .” Todos los
trabajadores quedaron impresionados por la facilidad de palabra y las ideas avanzadas
de su jefe. Una de las primeras medidas que tomó el nuevo dueño, fue despedir
al obrero que osó objetarle. Pero, a la larga le hizo un favor porque los demás
se quedaron en la calle sin la indemnización correspondiente al tener que
cerrar el taller.
LOS IDEALISTAS Y LA
MALA COSTUMBRE DE COMER
Cuenta una antigua
leyenda, que un idealista recién salido de la academia heredó de su padre un
taller de imaginería. En el negocio trabajaban 10 oficiales que de sobra
conocían su oficio, a sus clientes y sabían lo que cada uno de ellos esperaba
de su arte. Pero, el nuevo dueño venía con nuevas ideas y suponía que las suyas
eran mejores que la de su progenitor. De modo que el primer día de trabajo,
apareció por el taller a las 11:00, reunió a todos los obreros y les explicó
cómo se harían las cosas a partir de aquel momento. Cuando terminó, uno de los
artesanos le objetó: ” Señor, en la práctica usted es el jefe y el que paga
manda. El problema es que existe una práctica superior; el cliente paga lo que
pide y de ahí comemos todos; si le damos otra cosa, perderemos al cliente y
tendremos que dejar de comer”. Al terminar de decir esto, todos sus compañeros
se le rieron y el jefe le increpó ofuscado:” ¡El arte no se vende. El arte es
el fruto del artista. Aplicar al arte teorías mercantilistas, es constreñirlo,
prostituirlo… No se hace arte para gustar al otro, sino para gustarse uno a sí
mismo. La imaginería no es una vulgar ramera, es pura esencia y no estoy
dispuesto a traicionarla por 30 monedas como lo hizo Judas!". Todos los
trabajadores quedaron boquiabiertos por la facilidad de palabra de su jefe. En
fin, una de las primeras medidas que tomó el nuevo dueño, fue despedir al
obrero que osó contradecirle. Pero le hizo un favor, porque al poco tiempo los
demás se quedaron en la calle sin la indemnización correspondiente al tener que
cerrar el taller... Moraleja: "Si quieres adelgazar, pon a un idealista de
libro al frente de un negocio y verás...".
EL CONFINAMIENTO
DEL FRENESÍ
En ocasiones se
puede llegar a pensar que lo que opina la mayoría, es síntoma de que es verdad
y no es así, la democracia es el ejemplo. Existen multitud frases y hechos que
así lo demuestran:” La mayoría nunca tiene razón. −Henrik Johan Ibsen. Las cabezas de los hombres más grandes se
achican cuando se reúnen, y allí donde hay más cuerdos es también donde hay
menos cordura. −Montesquieu. Cualquier hombre que tenga más razón que sus
prójimos ya constituye una mayoría de uno.−Henry David
Thoreau. A Sócrates, a Jesucristo, a los judíos alemanes, etc., los condenaron
a muerte por imperativo legal”. Sin embargo, hoy sabemos que la gran mayoría se
equivocaron: unos por xenofobia, otros por envidia, otros por sumisión, otros
por miedo, etc. Muchas personas pensarán precisamente eso: pensar es muy cansado
y además no trae más que problemas. Creo que estamos perdiendo algo tan valioso
como es estar con nosotros mismos, hacernos preguntas, conocernos, reflexionar,
meditar y sobre todo, ser valientes.... En ocasiones, para reconducir nuestras
vidas hacia caminos más auténticos, es necesario que algo nos pare: una
enfermedad, la cárcel, un confinamiento, un fracaso… Una vez me dijo un amigo
que el tiempo que estuvo en la cárcel, fue una de las experiencias más
enriquecedoras… Estimo que habría que animar a los niños a pensar y a hacerse
preguntas (y que el pensar no sea un castigo por haber hecho algo incorrecto,
sino un estupendo y divertido juego). Sólo así conseguiremos que lleguen a ser
adultos conscientes y responsables, aunque eso les pueda llevar a no encajar en
ningún grupo.
CARTA ABIERTA A LOS
PAPÁS
Queridos papá y
mamá, ¿os acordáis de aquel post que corría por las redes sociales que
decía?:" Si aplaudes o justificas la brutal represión del 1-0 en
Catalunya: hazme el favor de eliminarme de tu lista de contactos". Pues
bien, me lo he pensado mejor y creo que lo correcto es que también os meta a
vosotros en el mismo paquete: sospecho que es una contradicción por mi parte
pedir a los demás que me eliminen de su lista de contactos si estaban de acuerdo
con la carga de los antidisturbios y a vosotros, que lo veíais con buenos ojos,
no os diga nada. Esto no quita para que me sigáis pasando la paga mensual: el
coronavirus me ha dejado sin trabajo y no tengo un duro ¿sabéis? Bien, quiero
aprovechar la presente carta para haceros saber que si también aplaudís o
justificáis a Podemos, VOX, PESOE, PP, Ciudadanos...Así como si estáis de
acuerdo con la contaminación de los mares, de los ríos, el maltrato animal, la
permisividad en la violación de las gallinas, vacas, conejos, avestruces, etc.
En definitiva, si no opináis lo mismo que yo en todas las cosas, hacedme el
favor de bloquearme de las redes sociales. Por cierto, dado a que pronto
volveremos a la normalidad, mi mujer y yo hemos decidido que necesitamos unas
vacaciones. Por eso, hemos pensado en llevaros a los niños solo un par de
semanas, ¿verdad que estáis contentos? Recibid un cálido beso de vuestro
querido hijo que os quiere incondicionalmente...
LA SABIDURÍA A
TIEMPO PARCIAL O COMPLETO
la Wikipedia dice:”
Sabiduría es el conjunto de conocimientos que tiene una persona adquiridos a
través del estudio o de la experiencia”. Teóricamente, esto nos conduciría a
tener una conducta prudente y juiciosa, pero no es así. Dice la filosofía china
que la historia se divide en dos sentimientos: humildad y soberbia. Soberbios
cuando todo nos va bien. Humildes cuando caemos en desgracia. Pero creo que no
a todos, ni a tiempo completo. La verdad es que después de haber experimentado
la tragedia, no nos llega la sabiduría de ser humildes. Esto es fácil de
corroborar si acudimos a la historia: en España hemos sufrido pestes, y no por
eso hemos llegado a la iluminación. Yo creo que es debido a que la sabiduría es
tímida y no es un bien que se pueda heredar. Digo esto porque la gente se cree
que cuando salgamos de esta situación, las cosas cambiarán para bien: seremos
más buenos, apreciaremos los abrazos, los besos, valoraremos los pequeños
detalles, etc. Y no es por haceros la pascua, pero no es necesario tener
poderes extrasensoriales para ver que las cosas no van por ahí. Lo que sí creo
es que, como en todo, las reacciones serán variadas... Lo importante, a mi modo
de ver, es que a uno mismo esta experiencia le sirva para adquirir esa
sabiduría a tiempo parcial o completo. Y si pudiera ser lo segundo, mejor que
mejor.
DESPUÉS DE UNA VIDA
DE PRIVACIONES...
Una mujer belga de
90 años llamada Suzanne Hoylaerts, se dirigió así a los médicos que la atendían
para rechazar su ayuda: "No quiero respiración artificial, guardadla para
pacientes más jóvenes. Yo ya he tenido una buena vida. No lloréis, hicisteis
todo lo que pudisteis". A pesar de que ante la crisis sanitaria del
Covid-19, nos quieren vender la idea de que necesitamos más Estado para que nos
cuide, la verdad es que lo han hecho fatal. Lo hicieron fatal al principio al
no impedir la manifestación del 8 de marzo, etc., y lo están haciendo fatal a
lo largo de este confinamiento con normas contradictorias. Normas, hay que
decir en su favor, tomadas queriendo atajar la gravedad de la urgencia que
ellos mismos aumentaron. Pero sería ahondar más en el error sacar de esta
crisis falsas consecuencias como es, a mi entender, la renta mínima aumentaría
el número de vagos en este país. Ante el desalentador cruce de acusaciones de los
partidos políticos, tenemos los heroicos sacrificios de los que pagamos sus
errores, como son: sanitarios, repartidores, cajeras, etc. Y sobre todo, los
ancianos a los que se les condena a morir en muchos casos debido al colapso de
los hospitales. O verse obligados a inmolarse voluntariamente a sí mismos por
el bien de los más jóvenes, como es el caso de doña Suzanne”.
FRANZ KAFKA SE
QUEDÓ CORTO
A ver, cada
consigna tiene su propio establo. De lo contrario, se corre el riesgo de meter
en el mismo corral a ovejas y leones… También podría ser que el Gobierno de
turno manejara sus propias consignas, lo cual nos llevaría a una dictadura. Me
explico: “Hay gente que, aprovechando que puede abrir su negocio y que los
suyos son productos de primera necesidad, suben los precios. Y yo me pregunto:
“Aunque pueda hacerlo¿acaso hay que callar ante este tipo de actitudes? ¿Bajo
qué premisas se podría justificar que me prohibieran a mí denunciarlo?” No, no
pienso hacerlo porque subir los precios en estas circunstancias lo considero
miserable. Aunque la libertad de expresión tenga inconvenientes porque no todo
lo que se dice es correcto, yo creo que ésta debe de primar ante cualquier
consideración. Es verdad que cuando un medio tiene que recurrir a dinero
público para subsistir, su libertad se vea mermada, pero si solo podemos
quejarnos de aquello que nos permiten ¿qué nos queda? Mucho hay que cabalgar
sobre las contradicciones para quejarse de Franco, proclamarse progresista y
pretender manipular la información… En fin, pienso que Franz Kafka se quedó
corto: aunque nuestro aspecto exterior no cambie mucho a lo largo de nuestra
vida, internamente nos podemos metamorfosear en bichos muy raritos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario