viernes, 19 de marzo de 2021

 

 

UN MENSAJE DE APOYO A LOS VALIENTES DE VOX

Hace mucho tiempo que no voto. No apoyé con mi voto a nadie porque no creo en el hombre, grupo en el cual estoy. Lo que ha sucedido en las elecciones gallegas y vascas, va a marcar un antes y un después en mi forma de actuar. Me parece intolerable el hostigamiento al que se han visto sometidos los miembros de Vox y sus seguidores: manifestaciones violentas, protegidos por la Ertzaintza, boicot a sus mítines, secuestro de las papeletas en correos, amenazas, pedradas, etc. Yo creo que la democracia ha perdido. Es por ello que declaro públicamente que a partir de hoy, votaré a Vox. Y sepan los intolerantes que utilizaré todas mi puntería para masacrarlos con el rifle francotirador de la escritura. Por otra parte, quiero mandar un decidido mensaje de ánimo a los valientes dirigentes de Vox. Pero, también quiero que sepan que les apoyo como castigo a los fanáticos, todavía están a prueba. Hasta hoy, solo apoyaba la verdad donde creía que estaba. Por hacer esto, de los únicos que recibí insultos fue de los Podemitas: es como si fuera su seña de identidad. Ahora apoyaré decididamente a Vox porque opino, según he podido ver, que las elecciones vascas y gallegas han sido un fraude.

 

UN PASEO AL PICO DEL ÁGUILA

De madrugada, la serpiente milenaria anda de caza. Su cola agita un cascabel a las puertas de la Estación Internacional de Canfranc. Oculto bajo la penumbra de un colosal bosque de hayas, por el que el sol y el viento no se atrevieron jamás a darse una vuelta, su terroso cuerpo serpentea a lo largo de una interminable cuesta. Solo el canto de los pájaros y el rugir de Cola de Caballo (1560 m); osan rasgar la energía telúrica del templo en donde vivían y se escondían de los romanos, nuestros ancestrales druidas. Al llegar a un afilado collado, el ofidio levanta del suelo su testa perseguida por su cuello. Su bífida lengua escruta el espacio recolectando información presta para atacar a su presa. Sus ojos de fuego se clavan como garfios en el pico del Águila (1972 m). La rapaz, ignorante del peligro que le acecha, de espaldas al reptil despliega sus alas para sofocar el calor que le atenaza. Con dureza, sus zarpas se aferran a la quilla de la montaña. El águila real otea con su penetrante mirada el valle desde su improvisada atalaya. El aire levanta sus plumas. El tiempo se para. La testa agacha. En el cañón, la vida transcurre como si nada. Mientras que, en el horizonte, los titanes: Midi d´Ossau, el Collarada, La moleta, la Canal de Izas y otros; se estiran, bostezan, se levantan, se asean cuando el sol se digna en hacer acto de presencia al despuntar la mañana.

Es un paseo apto para todo tipo de caminantes. Por la belleza de sus vistas, muy sugerente para dejar volar la imaginación.

 

CARTA DE MUJER LÍQUIDA A PABLO IGLESIAS

Sr. Pablo Iglesias, tengo el género líquido. Hoy me he levantado femenina y como tal le escribo. Aprovecho el plus de sensualidad que me brinda mi estado para decirle que no estoy de acuerdo con usted en lo referente a “naturalizar el insulto”. Cuando me levanto varón, suelo opinar lo contrario, más como usted. Verá, "No creo que una persona tan estudiada, tan espiritual, tan de buena familia como usted, le sea necesario caer en esas vulgaridades". Sabe, en ocasiones, cuando habla en el congreso, he entrado en éxtasis. Estoy casi segura de que no se trata de un gas, ni un retortijón porque, en esas ocasiones al eructar se me pasa. Sin embargo, cuando le oigo hablar en el congreso, me siento penetrada por su voz…. Por favor, Sr. Iglesias, aunque sé que no lo es, le pido que no se esfuerce en aparentar ser un vulgar, despreciable, indeseable, pringado barriobajero. Creo que se puede decir lo mismo, o incluso cosas peores, sin la necesidad de acudir al fácil exabrupto; más propio de mi clase baja que la del marqués de Galapagar... Mi abuela decía: "El viejo desvergonzado hace al niño malhablado”. En fin, es el deseo más íntimo de una mujer, que no deje el huerto de la política abonado con los excrementos de un cerdo, sino con su rico y fructífero fertilizante. Toda suya...

 

LA VERDADERA HISTÓRIA DE TITÁN MESOLA.

Cuenta una antigua leyenda, que el titán Mesola (2177 m), era un ligón de playa: todas las mozas del contorno se comían las uñas al verlo pasar; pero Mesola solo las quería para... ¡Ya saben!, y cuando se cansaba de ellas, las abandonaba sin ningún escrúpulo. Hasta que un día, Mesola se enamoró perdidamente de la chica más linda que jamás hubiera visto. Se llamaba Lecherín (2452 m). ¡Ay! Desde aquel aciago día, perdió el apetito y empezó a escribir poesías como un descosido; aunque ella se mostraba indiferente. Y es que, a pesar de su planta y de sus inspiradas misivas, Mesola era más pobre que las ratas. Sin embargo, Lecherín pertenecía a la "beautiful people", muy educada ella y sus papás tenían grandes expectativas de poderla casar con un adinerado mozo del contorno llamado Aspe (2640 m), que estaba más acorde a su estatura. Un día, viendo Mesola que su amada pasaba de él, decidió raptarla. Pidió ayuda a sus amigos, los colosos: Bozo, Petrito y Punta de Nazapal. Y entre los 4 la llevaron a una buhardilla de Ansó. Más una malvada bruja de Aisa reveló su paradero por una módica suma... Una vez rescataron a Lecherín, la justicia condenó a los 4 desarrapados a sendas condenas en las mazmorras de los picos que hoy portan sus nombres. En fin, si algún día se le ocurre hacer esta espectacular ruta circular, ni se le pase por la cabeza excavar un agujero en el suelo: podrían escaparse e incurrir en un delito punible. ¡Queda avisado!

 

PODEMOS Y LOS CONTRAPODERES

Palabras de Juan Ramón Ralló a las que yo me suscribo:”Podemos lleva en su ADN ideológico, el ataque contra todos aquellos periodistas que divulguen información que atenta contra sus intereses electorales contra su capacidad para mantenerse en el poder y para ejercer el poder del Estado. Para Podemos, el Estado como emanación de la voluntad del pueblo, ha de tener una soberanía absoluta sobre la sociedad: aquello que quiera la gente, debe imponerse sobre toda la comunidad sin ningún tipo de limitación. Muchas veces el ejecutivo tiene el poder militar bajo su control. De ahí que a la hora de la verdad, no solo sea necesario dividir internamente los poderes del Estado para controlar el riesgo de que abuse de su poder, sino de establecer una serie de contrapoderes sociales que constriñan de facto la acción del éste. ¿Y cuáles son estos posibles contrapoderes?: la familia, la religión, las universidades, las ideologías, la prensa… Por lo tanto, si la prensa libre no sigue los dictados del poder, será vista como potencial enemiga por partidos políticos como Podemos”. En mi opinión, esta forma de pervertir la verdad por parte de Podemos, me ratifica en la creencia de que el mayor de los males es posible si se encuentra, aunque sea disparata, una razón consensuada.

 

NACIONALIZAR RESECA LA PIEL.

Por mi cara bonita, hace unos días el Gobierno de España tuvo a bien nacionalizar mi barbería. Ya me perdonará Franz Kafka pero, de la noche a la mañana experimenté una metamorfosis que deja la de Gregorio Sansa a la altura del betún. Verán: “Antes de que me ordenaran funcionario, aún a deshoras recibía a todos mis clientes con una sonrisa de oreja a oreja, después de mi bautismo, todo eran caras agrias y largas. Antes de ser ungido, apenas miraba el reloj, una vez me untaron con óleo la frente, no dejaba de mirarlo. Antes era una catarata de amabilidad, después de mi ablución, todo era aspereza. Antes era espléndido con las horas extras, después era muy avaro y puntilloso. Antes de jurar los votos no me molestaba ir a la casa del cliente cuando éste se encontraba enfermo, después todo eran inconvenientes. Antes de mi compromiso, en todo momento al cliente procuraba hacerle agradable su estancia en mi negocio, después incluso me molestaba su presencia. Antes era meticuloso en mi trabajo, después era un chapucero. Antes no cogía bajas, después cualquier excusa era buena para cogerla”. En fin, según mi propia experiencia, nacionalizar empresas privadas no es bueno para el cutis…

 

CARTA AL AMOR EN OCÉANOS DE PAPEL

Deseado amor, ¿existes? ¿Eres un invento de los poetas? ¿Una ilusión? Sabes, tengo un amigo que le gustaría hablar contigo. Me dice que por qué te escondes de él. Me dice que cuando en el pasado conocía a una mujer, se preguntaba si serías tú. Y quería dosificarse. Me dice que se daba tan sin medida, que se perdía. Y después sufría cuando jugabas con él. Me dice que recuerda a un adolescente que se enamoró por primera vez y lo tratabas como a un dominguillo: de aquí para allá sin ninguna consideración. Y hacías de él lo que querías porque lo sabías rendido. Y tú lo arrastrabas por el fango. Y un poco antes de irse a la mili, le dijiste: "Es mucho esperar” ... Deseado amor, me dice que quizás lo que pasa es que nunca te supo comprender. Que tal vez sea porque fue un hombre fácil, un inexperto. Dice que quizá se lo tenía merecido porque él también hice sufrir. Mañana te echará esta carta al mar como lo echaron a Moisés. Y no sabe si te llegará, o se hundirá en las profundidades de los océanos de papel. La verdad es que no puso ninguna dirección. Para qué, me dice, si no sabe si existes... Tan solo quiere que sepas que te buscó por todas partes. Y aún hoy te sigue buscando. Quería decirte que, si llegara esta carta a tus manos, si la leyeras y decidieras ir junto a él, solo te pide que al verle se lo hagas saber. Pero que quede entre vosotros, para que te pueda reconocer.

 

SI JESÚS VOLVIERA

Palabras de Jesús Quintero que me hubiera gustado decir:”Si Cristo volviera, lo volverían a crucificar. Pero esta vez en la televisión. Durante una temporada lo convertirían en un súper-estar, en el mayor fenómeno de masas jamás visto y luego, lo arrojarían a la basura como un klinex usado. A la primera noticia de que un tal Jesús de Nazaret, andaba por ahí resucitando muertos y convirtiendo al agua en vino, los productores de los más populares programas se darían bófetas por conseguirlo. Todos los presentadores querrían dar el pelotazo del milenio consiguiendo que multiplicase los panes y los peces en directo, o que en su defecto, pronunciase de viva vos el sermón de la montaña. Los endemoniados, paralíticos, los leprosos irían de programa en programa contando su milagrosa curación, previo pago. Todos querrían escuchar a Lázaro, el amigo resucitado. Todos querrían escuchar a su madre, la mujer de la que se decía que seguía siendo virgen después de parto. Convertirían su apasionante vida en un culebrón. Los envidiosos inventarían una leyenda negra:”Dirían que cobraba por las entrevista, que sus milagros eran un fraude, que se le había visto comer con publicanos. Que tenía un lío con una prostituta. Que andaba con maleantes y terroristas. Aparecería un Judas que lo vendería. Y un Pedro que lo negaría 3 veces. Y un Tomás que metería los dedos en su yaga después de muerto. Y un Pilatos que se lavaría las manos. Y un Barrabás que sin ningún mérito, sería preferido a él, por la chusma que somos todos, una chusma veleta que volvería a pedir a gritos:” ¡Que lo crucificaran!”

 

REIVINDICO LA ALEGRÍA

Palabras de Jesús Quintero que me hubiese gustado decir: "Té aseguro que cuando hablo de soledad, de depresión, de incomunicación, de angustia, o de dolor, o de rabia no hablo de oídas. Por suerte o por desgracia, sé lo que estoy diciendo porque, todo eso y más, lo he padecido yo en carne propia. No estoy con los que sufren solamente por solidaridad, sino también y sobre todo, por compañerismo. `Porque, pertenecemos a la misma tribu. Sé por experiencia lo que es sentirse como en un desierto, en una ciudad de miles o de millones de habitantes. Sé lo que es estar solo entre la gente, hermano. Sé lo que es esperar y desesperar. Conozco el sabor de la traición. El sabor del desengaño, del desamor, del miedo. Le he visto las orejas al lobo de la enfermedad y del dolor. He vivido sin dinero. He visto morirse amores que parecían eternos y amistades de toda la vida. Conozco el vicio y sus tentáculos. Sé lo que es volver con los bolsillos vacíos. Y conozco a los demonios de la resaca y del remordimiento. He padecido los abusos de poder. He sido agredido y he visto el odio pintado en unos ojos que me miraban. Conozco los aledaños de la locura. Y he puesto mi coche a más de 140 km y de 200 por hora, en una carretera sobre el precipicio. Y me he asomado a algún balcón con intenciones negras. Sé lo que es acurrucarse en un rincón y esperar a que llegue el fin del mundo. No desear nada, no esperar nada, no creer en nada, no alegrarse, ni conmoverse por nada. Sé lo que es sentirse como un muerto. He conocido todas las hambres y esa sed que no se sacia con el agua. No hablo por oídas, por suerte o por desgracia, también a mí me ha tocado mi ración de sufrimiento. No estoy con los ojos que sufren por caridad; sino porque me considero otro más entre ellos. Estoy contigo porque te miro y te siento como un compañero de fatigas, como un compañero de la noche. Pero a pesar de todo, reivindico la alegría, la alegría, la alegría” …

 

EL BUEN NOMBRE DE LOS EMPRESARIOS

Que, socialmente, los empresarios tengan mala prensa, es digno de estudio. Porque no es necesario ser un cerebro para darse cuenta que sin empresas, no hay puestos de trabajo. Sin trabajo, la gente no gana dinero. Sin ganar dinero, no se pagan impuestos. Si no se pagan impuestos, ¿de dónde sacamos las pensiones, los sueldos de los funcionarios, las subvenciones…? Por suerte, Antonio Escohotado ha encontrado al culpable: en su libro “Los enemigos del comercio” dice que la culpa de esta situación es de la Biblia al asegurar que "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos”, y exaltar excesivamente las virtudes de ser pobre. Y yo me digo:” ¿No será falta de luz?” En fin, mucho me temo que cuando se encuentra a alguien para echarle la culpa, uno se queda más descansado... Conozco empresas que sus trabajadores están muy contentos de trabajar allí. Estimo que el Gobierno, por su propio interés, debería restituir el buen nombre de aquellos que, arriesgando su capital, su esfuerzo y, en muchos casos su salud, crean puestos de trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario