UN MENSAJE DE APOYO
A LOS VALIENTES DE VOX
Hace mucho tiempo
que no voto. No apoyé con mi voto a nadie porque no creo en el hombre, grupo en
el cual estoy. Lo que ha sucedido en las elecciones gallegas y vascas, va a
marcar un antes y un después en mi forma de actuar. Me parece intolerable el
hostigamiento al que se han visto sometidos los miembros de Vox y sus
seguidores: manifestaciones violentas, protegidos por la Ertzaintza, boicot a
sus mítines, secuestro de las papeletas en correos, amenazas, pedradas, etc. Yo
creo que la democracia ha perdido. Es por ello que declaro públicamente que a
partir de hoy, votaré a Vox. Y sepan los intolerantes que utilizaré todas mi
puntería para masacrarlos con el rifle francotirador de la escritura. Por otra
parte, quiero mandar un decidido mensaje de ánimo a los valientes dirigentes de
Vox. Pero, también quiero que sepan que les apoyo como castigo a los fanáticos,
todavía están a prueba. Hasta hoy, solo apoyaba la verdad donde creía que
estaba. Por hacer esto, de los únicos que recibí insultos fue de los Podemitas:
es como si fuera su seña de identidad. Ahora apoyaré decididamente a Vox porque
opino, según he podido ver, que las elecciones vascas y gallegas han sido un
fraude.
UN PASEO AL PICO
DEL ÁGUILA
De madrugada, la
serpiente milenaria anda de caza. Su cola agita un cascabel a las puertas de la
Estación Internacional de Canfranc. Oculto bajo la penumbra de un colosal
bosque de hayas, por el que el sol y el viento no se atrevieron jamás a darse
una vuelta, su terroso cuerpo serpentea a lo largo de una interminable cuesta.
Solo el canto de los pájaros y el rugir de Cola de Caballo (1560 m); osan
rasgar la energía telúrica del templo en donde vivían y se escondían de los
romanos, nuestros ancestrales druidas. Al llegar a un afilado collado, el
ofidio levanta del suelo su testa perseguida por su cuello. Su bífida lengua
escruta el espacio recolectando información presta para atacar a su presa. Sus
ojos de fuego se clavan como garfios en el pico del Águila (1972 m). La rapaz,
ignorante del peligro que le acecha, de espaldas al reptil despliega sus alas
para sofocar el calor que le atenaza. Con dureza, sus zarpas se aferran a la
quilla de la montaña. El águila real otea con su penetrante mirada el valle
desde su improvisada atalaya. El aire levanta sus plumas. El tiempo se para. La
testa agacha. En el cañón, la vida transcurre como si nada. Mientras que, en el
horizonte, los titanes: Midi d´Ossau, el Collarada, La moleta, la Canal de Izas
y otros; se estiran, bostezan, se levantan, se asean cuando el sol se digna en
hacer acto de presencia al despuntar la mañana.
Es un paseo apto
para todo tipo de caminantes. Por la belleza de sus vistas, muy sugerente para
dejar volar la imaginación.
CARTA DE MUJER
LÍQUIDA A PABLO IGLESIAS
Sr. Pablo Iglesias,
tengo el género líquido. Hoy me he levantado femenina y como tal le escribo.
Aprovecho el plus de sensualidad que me brinda mi estado para decirle que no
estoy de acuerdo con usted en lo referente a “naturalizar el insulto”. Cuando
me levanto varón, suelo opinar lo contrario, más como usted. Verá, "No
creo que una persona tan estudiada, tan espiritual, tan de buena familia como
usted, le sea necesario caer en esas vulgaridades". Sabe, en ocasiones,
cuando habla en el congreso, he entrado en éxtasis. Estoy casi segura de que no
se trata de un gas, ni un retortijón porque, en esas ocasiones al eructar se me
pasa. Sin embargo, cuando le oigo hablar en el congreso, me siento penetrada
por su voz…. Por favor, Sr. Iglesias, aunque sé que no lo es, le pido que no se
esfuerce en aparentar ser un vulgar, despreciable, indeseable, pringado barriobajero.
Creo que se puede decir lo mismo, o incluso cosas peores, sin la necesidad de
acudir al fácil exabrupto; más propio de mi clase baja que la del marqués de
Galapagar... Mi abuela decía: "El viejo desvergonzado hace al niño
malhablado”. En fin, es el deseo más íntimo de una mujer, que no deje el huerto
de la política abonado con los excrementos de un cerdo, sino con su rico y
fructífero fertilizante. Toda suya...
LA VERDADERA
HISTÓRIA DE TITÁN MESOLA.
Cuenta una antigua
leyenda, que el titán Mesola (2177 m), era un ligón de playa: todas las mozas
del contorno se comían las uñas al verlo pasar; pero Mesola solo las quería
para... ¡Ya saben!, y cuando se cansaba de ellas, las abandonaba sin ningún
escrúpulo. Hasta que un día, Mesola se enamoró perdidamente de la chica más
linda que jamás hubiera visto. Se llamaba Lecherín (2452 m). ¡Ay! Desde aquel
aciago día, perdió el apetito y empezó a escribir poesías como un descosido;
aunque ella se mostraba indiferente. Y es que, a pesar de su planta y de sus inspiradas
misivas, Mesola era más pobre que las ratas. Sin embargo, Lecherín pertenecía a
la "beautiful people", muy educada ella y sus papás tenían grandes
expectativas de poderla casar con un adinerado mozo del contorno llamado Aspe
(2640 m), que estaba más acorde a su estatura. Un día, viendo Mesola que su
amada pasaba de él, decidió raptarla. Pidió ayuda a sus amigos, los colosos:
Bozo, Petrito y Punta de Nazapal. Y entre los 4 la llevaron a una buhardilla de
Ansó. Más una malvada bruja de Aisa reveló su paradero por una módica suma...
Una vez rescataron a Lecherín, la justicia condenó a los 4 desarrapados a
sendas condenas en las mazmorras de los picos que hoy portan sus nombres. En
fin, si algún día se le ocurre hacer esta espectacular ruta circular, ni se le
pase por la cabeza excavar un agujero en el suelo: podrían escaparse e incurrir
en un delito punible. ¡Queda avisado!
PODEMOS Y LOS
CONTRAPODERES
Palabras de Juan
Ramón Ralló a las que yo me suscribo:”Podemos lleva en su ADN ideológico, el
ataque contra todos aquellos periodistas que divulguen información que atenta
contra sus intereses electorales contra su capacidad para mantenerse en el
poder y para ejercer el poder del Estado. Para Podemos, el Estado como
emanación de la voluntad del pueblo, ha de tener una soberanía absoluta sobre
la sociedad: aquello que quiera la gente, debe imponerse sobre toda la
comunidad sin ningún tipo de limitación. Muchas veces el ejecutivo tiene el
poder militar bajo su control. De ahí que a la hora de la verdad, no solo sea
necesario dividir internamente los poderes del Estado para controlar el riesgo
de que abuse de su poder, sino de establecer una serie de contrapoderes
sociales que constriñan de facto la acción del éste. ¿Y cuáles son estos
posibles contrapoderes?: la familia, la religión, las universidades, las
ideologías, la prensa… Por lo tanto, si la prensa libre no sigue los dictados
del poder, será vista como potencial enemiga por partidos políticos como
Podemos”. En mi opinión, esta forma de pervertir la verdad por parte de
Podemos, me ratifica en la creencia de que el mayor de los males es posible si
se encuentra, aunque sea disparata, una razón consensuada.
NACIONALIZAR RESECA
LA PIEL.
Por mi cara bonita,
hace unos días el Gobierno de España tuvo a bien nacionalizar mi barbería. Ya
me perdonará Franz Kafka pero, de la noche a la mañana experimenté una
metamorfosis que deja la de Gregorio Sansa a la altura del betún. Verán: “Antes
de que me ordenaran funcionario, aún a deshoras recibía a todos mis clientes
con una sonrisa de oreja a oreja, después de mi bautismo, todo eran caras
agrias y largas. Antes de ser ungido, apenas miraba el reloj, una vez me
untaron con óleo la frente, no dejaba de mirarlo. Antes era una catarata de
amabilidad, después de mi ablución, todo era aspereza. Antes era espléndido con
las horas extras, después era muy avaro y puntilloso. Antes de jurar los votos
no me molestaba ir a la casa del cliente cuando éste se encontraba enfermo,
después todo eran inconvenientes. Antes de mi compromiso, en todo momento al
cliente procuraba hacerle agradable su estancia en mi negocio, después incluso
me molestaba su presencia. Antes era meticuloso en mi trabajo, después era un
chapucero. Antes no cogía bajas, después cualquier excusa era buena para cogerla”.
En fin, según mi propia experiencia, nacionalizar empresas privadas no es bueno
para el cutis…
CARTA AL AMOR EN
OCÉANOS DE PAPEL
Deseado amor,
¿existes? ¿Eres un invento de los poetas? ¿Una ilusión? Sabes, tengo un amigo
que le gustaría hablar contigo. Me dice que por qué te escondes de él. Me dice
que cuando en el pasado conocía a una mujer, se preguntaba si serías tú. Y
quería dosificarse. Me dice que se daba tan sin medida, que se perdía. Y
después sufría cuando jugabas con él. Me dice que recuerda a un adolescente que
se enamoró por primera vez y lo tratabas como a un dominguillo: de aquí para
allá sin ninguna consideración. Y hacías de él lo que querías porque lo sabías
rendido. Y tú lo arrastrabas por el fango. Y un poco antes de irse a la mili,
le dijiste: "Es mucho esperar” ... Deseado amor, me dice que quizás lo que
pasa es que nunca te supo comprender. Que tal vez sea porque fue un hombre
fácil, un inexperto. Dice que quizá se lo tenía merecido porque él también hice
sufrir. Mañana te echará esta carta al mar como lo echaron a Moisés. Y no sabe
si te llegará, o se hundirá en las profundidades de los océanos de papel. La
verdad es que no puso ninguna dirección. Para qué, me dice, si no sabe si
existes... Tan solo quiere que sepas que te buscó por todas partes. Y aún hoy
te sigue buscando. Quería decirte que, si llegara esta carta a tus manos, si la
leyeras y decidieras ir junto a él, solo te pide que al verle se lo hagas
saber. Pero que quede entre vosotros, para que te pueda reconocer.
SI JESÚS VOLVIERA
Palabras de Jesús
Quintero que me hubiera gustado decir:”Si Cristo volviera, lo volverían a
crucificar. Pero esta vez en la televisión. Durante una temporada lo
convertirían en un súper-estar, en el mayor fenómeno de masas jamás visto y
luego, lo arrojarían a la basura como un klinex usado. A la primera noticia de
que un tal Jesús de Nazaret, andaba por ahí resucitando muertos y convirtiendo
al agua en vino, los productores de los más populares programas se darían
bófetas por conseguirlo. Todos los presentadores querrían dar el pelotazo del
milenio consiguiendo que multiplicase los panes y los peces en directo, o que
en su defecto, pronunciase de viva vos el sermón de la montaña. Los
endemoniados, paralíticos, los leprosos irían de programa en programa contando
su milagrosa curación, previo pago. Todos querrían escuchar a Lázaro, el amigo
resucitado. Todos querrían escuchar a su madre, la mujer de la que se decía que
seguía siendo virgen después de parto. Convertirían su apasionante vida en un culebrón.
Los envidiosos inventarían una leyenda negra:”Dirían que cobraba por las
entrevista, que sus milagros eran un fraude, que se le había visto comer con
publicanos. Que tenía un lío con una prostituta. Que andaba con maleantes y
terroristas. Aparecería un Judas que lo vendería. Y un Pedro que lo negaría 3
veces. Y un Tomás que metería los dedos en su yaga después de muerto. Y un
Pilatos que se lavaría las manos. Y un Barrabás que sin ningún mérito, sería
preferido a él, por la chusma que somos todos, una chusma veleta que volvería a
pedir a gritos:” ¡Que lo crucificaran!”
REIVINDICO LA
ALEGRÍA
Palabras de Jesús
Quintero que me hubiese gustado decir: "Té aseguro que cuando hablo de
soledad, de depresión, de incomunicación, de angustia, o de dolor, o de rabia
no hablo de oídas. Por suerte o por desgracia, sé lo que estoy diciendo porque,
todo eso y más, lo he padecido yo en carne propia. No estoy con los que sufren
solamente por solidaridad, sino también y sobre todo, por compañerismo.
`Porque, pertenecemos a la misma tribu. Sé por experiencia lo que es sentirse
como en un desierto, en una ciudad de miles o de millones de habitantes. Sé lo
que es estar solo entre la gente, hermano. Sé lo que es esperar y desesperar.
Conozco el sabor de la traición. El sabor del desengaño, del desamor, del
miedo. Le he visto las orejas al lobo de la enfermedad y del dolor. He vivido
sin dinero. He visto morirse amores que parecían eternos y amistades de toda la
vida. Conozco el vicio y sus tentáculos. Sé lo que es volver con los bolsillos
vacíos. Y conozco a los demonios de la resaca y del remordimiento. He padecido
los abusos de poder. He sido agredido y he visto el odio pintado en unos ojos
que me miraban. Conozco los aledaños de la locura. Y he puesto mi coche a más
de 140 km y de 200 por hora, en una carretera sobre el precipicio. Y me he
asomado a algún balcón con intenciones negras. Sé lo que es acurrucarse en un
rincón y esperar a que llegue el fin del mundo. No desear nada, no esperar
nada, no creer en nada, no alegrarse, ni conmoverse por nada. Sé lo que es
sentirse como un muerto. He conocido todas las hambres y esa sed que no se
sacia con el agua. No hablo por oídas, por suerte o por desgracia, también a mí
me ha tocado mi ración de sufrimiento. No estoy con los ojos que sufren por
caridad; sino porque me considero otro más entre ellos. Estoy contigo porque te
miro y te siento como un compañero de fatigas, como un compañero de la noche.
Pero a pesar de todo, reivindico la alegría, la alegría, la alegría” …
EL BUEN NOMBRE DE
LOS EMPRESARIOS
Que, socialmente,
los empresarios tengan mala prensa, es digno de estudio. Porque no es necesario
ser un cerebro para darse cuenta que sin empresas, no hay puestos de trabajo.
Sin trabajo, la gente no gana dinero. Sin ganar dinero, no se pagan impuestos.
Si no se pagan impuestos, ¿de dónde sacamos las pensiones, los sueldos de los
funcionarios, las subvenciones…? Por suerte, Antonio Escohotado ha encontrado
al culpable: en su libro “Los enemigos del comercio” dice que la culpa de esta
situación es de la Biblia al asegurar que "Es más fácil que un camello
pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos”, y
exaltar excesivamente las virtudes de ser pobre. Y yo me digo:” ¿No será falta
de luz?” En fin, mucho me temo que cuando se encuentra a alguien para echarle
la culpa, uno se queda más descansado... Conozco empresas que sus trabajadores
están muy contentos de trabajar allí. Estimo que el Gobierno, por su propio
interés, debería restituir el buen nombre de aquellos que, arriesgando su
capital, su esfuerzo y, en muchos casos su salud, crean puestos de trabajo.
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