NUESTRA
CASA PATAS ARRIBA
Nos estamos acostumbrando a pedir, pero a poco recapacitar. Nos estamos habituando a criticar, pero a poco a reflexionar. Algunos, haciendo verdaderos esfuerzos por cerrar los ojos, como los independentistas catalanes, incluso pasan de pedir a exigir violentamente. Pero, yo me pregunto:” ¿Nosotros qué damos?” Y no me refiero a dolor de cabeza, me refiero a si nuestro comportamiento es ejemplar. Porque, sería ilógico ver a una persona que maltrata animales, en una manifestación en contra de las corridas de toros, ¿verdad? Pero, hilando un poco más fino, ¿sería igual de ilógico o más, ver a un asesino en una manifestación en contra del cáncer? Pero, hilemos un poco más fino, ¿sería ilógico ver en una manifestación a una persona que tira basura a la calle pidiendo justicia social? Y todo así... A ver, como esto no está muy claro, acudamos a la Biblia; en Santiago 2,10 dice:” Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos”. ¡Ah, pues sí, parece que no es lógico! No, si ya lo decía mi abuela:”¡Qué bien arreglamos la casa del otro mientras la nuestra está patas arriba!” Refiriéndose no solo a los inmuebles, sino a lo personal...
Nos estamos acostumbrando a pedir, pero a poco recapacitar. Nos estamos habituando a criticar, pero a poco a reflexionar. Algunos, haciendo verdaderos esfuerzos por cerrar los ojos, como los independentistas catalanes, incluso pasan de pedir a exigir violentamente. Pero, yo me pregunto:” ¿Nosotros qué damos?” Y no me refiero a dolor de cabeza, me refiero a si nuestro comportamiento es ejemplar. Porque, sería ilógico ver a una persona que maltrata animales, en una manifestación en contra de las corridas de toros, ¿verdad? Pero, hilando un poco más fino, ¿sería igual de ilógico o más, ver a un asesino en una manifestación en contra del cáncer? Pero, hilemos un poco más fino, ¿sería ilógico ver en una manifestación a una persona que tira basura a la calle pidiendo justicia social? Y todo así... A ver, como esto no está muy claro, acudamos a la Biblia; en Santiago 2,10 dice:” Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos”. ¡Ah, pues sí, parece que no es lógico! No, si ya lo decía mi abuela:”¡Qué bien arreglamos la casa del otro mientras la nuestra está patas arriba!” Refiriéndose no solo a los inmuebles, sino a lo personal...
PREVISIÓN, PRUDENCIA Y LIDERAZGO
Pasado el pueblo de Siresa (Valle de Hecho), dejamos los coches
frente al campamento de San Juan de Dios. Ascendimos por la calzada romana
denominada “Senda de los Ganchos” hasta la torre defensiva del s. XVl
construida por Felipe ll y cuyo nombre es Torre de Ysil. Desde allí queríamos
subir al Paso de Estriviellas por una senda marcada con hitos, pero la
vegetación y los aludes se habían llevado el sendero. Como sabíamos dónde
estaba este Paso, subimos atravesando el bosque
cruzando dos barrancos: lo que en principio prometía ser fácil, por el efecto
de la naturaleza, se convirtió en algo peligroso. Gracias a Dios, llegamos a
nuestro destino sin novedad. A las 19:00 estábamos en Selva de Oza, estaba
anocheciendo. Había dos maneras de volver al coche: por la senda romana, o por
la carretera. La primera opción era la más larga y la segunda, en media hora
estaba hecho. Se puso a votación y unos se fueron por la carretera y nosotros
por le senda. Hay que decir que en este tramo el bosque es muy espeso, hay
trozos en los que el sendero es muy estrecho, transcurre cerca del barranco,
hay muchas piedras y raíces que sobresalen. Gracias a los frontales y a los
móviles, llegamos a los coches sin novedad. En fin, por si le sirviera a
alguien, quiero enumerar lo que yo creo que hicimos mal: en primer lugar, no
haber previsto el efecto de los aludes y la vegetación y en segundo lugar,
haber puesto a votación lo que se debía de hacer en aquellas circunstancias.
LAS
FRONTERAS LAS TRAZA LA IGNORANCIA
Hijo, Interesadamente, dicen los que quieren venderte libros, los que te quieren manipular, los que se dejan llevar por estas y otras falacias, que leer perjudica seriamente a la ignorancia y no es verdad. Verás, hijo, no te dejes llevar por esa marea, esa frase hay que contextualizarla. Porque, en ocasiones, leer es como esa leña seca que aviva el fuego de la incultura y la intransigencia. Y como muestra, ahí tenemos el ejemplo de los nacionalismos que utilizan a los educadores para arrimar el ascua a su sardina manipulando el conocimiento y los libros para esclavizarte con ideologías. Lo que verdaderamente perjudica a la ignorancia, es el ansia por saber la verdad. Porque este tipo de sed te deja situado delante de un inmenso campo sin fronteras. Un campo donde corre un aire limpio. Un aire que te dará alas, no ataduras. Te abrirá puertas, no te encarcelará en aldeas culturales. El ansia por saber la verdad te elevará por encima de las miserias humanas. Te llevará a coger todo tipo de libros. A escuchar todo tipo de opiniones. A contrastar todo tipo de teorías, pensamientos, filosofías, religiones sin casarte con nadie. Y quizás algún día, si Dios lo quiere, comprenderás que todos somos hermanos. Y que la única frontera que existe entre un hombre y otro, es la que trazamos en nuestra mente…
Hijo, Interesadamente, dicen los que quieren venderte libros, los que te quieren manipular, los que se dejan llevar por estas y otras falacias, que leer perjudica seriamente a la ignorancia y no es verdad. Verás, hijo, no te dejes llevar por esa marea, esa frase hay que contextualizarla. Porque, en ocasiones, leer es como esa leña seca que aviva el fuego de la incultura y la intransigencia. Y como muestra, ahí tenemos el ejemplo de los nacionalismos que utilizan a los educadores para arrimar el ascua a su sardina manipulando el conocimiento y los libros para esclavizarte con ideologías. Lo que verdaderamente perjudica a la ignorancia, es el ansia por saber la verdad. Porque este tipo de sed te deja situado delante de un inmenso campo sin fronteras. Un campo donde corre un aire limpio. Un aire que te dará alas, no ataduras. Te abrirá puertas, no te encarcelará en aldeas culturales. El ansia por saber la verdad te elevará por encima de las miserias humanas. Te llevará a coger todo tipo de libros. A escuchar todo tipo de opiniones. A contrastar todo tipo de teorías, pensamientos, filosofías, religiones sin casarte con nadie. Y quizás algún día, si Dios lo quiere, comprenderás que todos somos hermanos. Y que la única frontera que existe entre un hombre y otro, es la que trazamos en nuestra mente…
EL PESO DEL SILENCIO
Tengo un amigo pastor que es muy sabio.No hace mucho le acompañé
mientras sacaba a las ovejas al campo. Mientras caminábamos en silencio
disfrutando de la naturaleza, Luis me preguntó:
−Además del canto de los pájaros y del río ¿oyes algo más?
−Sí, le contesté. El ruido de una carreta.
−Muy bien, me dijo. Y está vacía.
−¿Vacía? ¿Y cómo lo sabes? si no le hemos visto.
−Muy fácil: por el ruido. Cuanto más vacía está, mayor es el ruido que hace. ¿Y sabes si el rió es muy profundo?
-No, no lo sé.
-Muy sencillo también: cuando tienen poca agua hacen más ruido que cuando son muy profundos. Esto suele suceder con todo...
Desde entonces, cuando veo a alguien hablando demasiado, interrumpiendo, siendo inoportuno, alabándose de lo que tiene y menospreciando a otros, me parece oír la voz de mi amigo el pastor:•Cuanto más vacía están las cosas..., mayor es el ruido que hacen".
−Además del canto de los pájaros y del río ¿oyes algo más?
−Sí, le contesté. El ruido de una carreta.
−Muy bien, me dijo. Y está vacía.
−¿Vacía? ¿Y cómo lo sabes? si no le hemos visto.
−Muy fácil: por el ruido. Cuanto más vacía está, mayor es el ruido que hace. ¿Y sabes si el rió es muy profundo?
-No, no lo sé.
-Muy sencillo también: cuando tienen poca agua hacen más ruido que cuando son muy profundos. Esto suele suceder con todo...
Desde entonces, cuando veo a alguien hablando demasiado, interrumpiendo, siendo inoportuno, alabándose de lo que tiene y menospreciando a otros, me parece oír la voz de mi amigo el pastor:•Cuanto más vacía están las cosas..., mayor es el ruido que hacen".
HABLEMOS
DE LOS ERRORES EN LA MONTAÑA
Quiero empezar esta carta mandando mi más sentido pésame a la familia del montañero zaragozano, Fernando Sánchez. Siempre es triste recibir estas noticias. Es una pena que un chico tan joven y tan lleno de vida, fallezca. Estas noticias me conmueven a la vez que me irritan. Me enojan porque, yo que llevo tanto tiempo practicando el montañismo, podría enumerar cientos de errores que se cometen habitualmente en la montaña y que se callan: errores míos y de otros. Las razones por las que se silencian son muy variadas: está la amistad, para que no te echen del club, del grupo de Facebook, del grupo de amigos, por no cargar al líder con la responsabilidad moral, por vergüenza, etcétera. Y mientras tanto, eso que podría ayudar a alguien a no recaer en la misma piedra, permanece oculto. Y no estoy dispuesto a callar por más tiempo. Y de mí estado de ánimo no me salvo ni yo mismo y pido a todos los montañeros que hagan lo mismo. Pienso que todos cometemos errores, pero sería bueno para todos que hablásemos abiertamente de ello. No para acusar a nadie, sino para que no vuelva a suceder.
Quiero empezar esta carta mandando mi más sentido pésame a la familia del montañero zaragozano, Fernando Sánchez. Siempre es triste recibir estas noticias. Es una pena que un chico tan joven y tan lleno de vida, fallezca. Estas noticias me conmueven a la vez que me irritan. Me enojan porque, yo que llevo tanto tiempo practicando el montañismo, podría enumerar cientos de errores que se cometen habitualmente en la montaña y que se callan: errores míos y de otros. Las razones por las que se silencian son muy variadas: está la amistad, para que no te echen del club, del grupo de Facebook, del grupo de amigos, por no cargar al líder con la responsabilidad moral, por vergüenza, etcétera. Y mientras tanto, eso que podría ayudar a alguien a no recaer en la misma piedra, permanece oculto. Y no estoy dispuesto a callar por más tiempo. Y de mí estado de ánimo no me salvo ni yo mismo y pido a todos los montañeros que hagan lo mismo. Pienso que todos cometemos errores, pero sería bueno para todos que hablásemos abiertamente de ello. No para acusar a nadie, sino para que no vuelva a suceder.
ADIÓS, FERNANDO
Quiero empezar esta carta mandando mi más sentido pésame a la
familia del montañero zaragozano, Fernando Sánchez Grassa. He de reconocer que
no conocía a Fernando, pero eso carece de importancia, era montañero y eso me
basta. Hoy lo he dejado todo por estar aquí, porque sentía que debía de venir.
He leído que él era una persona muy comprometida con los desfavorecidos, por
eso he pensado que era lo mínimo que podía hacer por él en este día. Con mis torpes
pero sentidas palabras, le quiero
agradecer lo mucho que él supo darse a los demás. Siempre es triste recibir
estas noticias. Es una pena que un chico tan joven, tan pleno de vida, nos deje
¿quién se lo iba a esperar? He de decir que estas nuevas me conmueven a la vez
que me irritan. Me conmueven, porque era un hombre bueno, lleno de sueños y
esperanzas. Me irritan, porque yo que llevo tanto tiempo practicando el
montañismo, podría enumerar cientos de errores que se cometen en la montaña y
que se tapan: errores de otros, pero también míos. Las razones por las que se
silencian son muy diversas. Entre otras están: la amistad, el temor a que te
expulsen del club, del grupo de Facebook, del grupo de amigos, por no cargar al
líder con la responsabilidad moral, por vergüenza, por el qué dirán, etcétera.
Y mientras tanto, eso que podría ayudar a alguien a no tropezar en la misma
piedra, permanece oculto. Pienso que no es justo callar lo que podría salvar
una vida. Desgraciadamente, lo que le sucedió a Fernando ya no tiene remedio,
pero quedan muchos montañeros más. Quisiera aprovechar este momento porque
pienso que a él le hubiera gustado ayudar:"Pienso que todos cometemos
errores, eso es lo humano, pero sería bueno para todos que hablásemos de los
fallos en la montaña abiertamente, sin complejos. No para acusar a nadie, sino
para que no vuelva a suceder. Solo así aprendemos. Pienso que esa sería una
buena manera de hacerle un homenaje." Muchas gracias por permitirme leer
estas palabras. Ya solo me queda darle mi último adiós a Fernando y, desearle
que descanse en paz.
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