viernes, 10 de enero de 2020


LÁSTIMA DE 5 CERDOS
−Hijo, te voy a dar una carrera pero, por lo que más quieras, no me avergüences.
−Papá, no sé a qué te refieres.
−Mira, a la Dolores de Calatayud se le puede entender: tenía hijos y pasaban hambre, su marido era alcohólico, debido a su belleza nadie le daba trabajo, etc. Pero el Sr. Guitarte ¿qué necesidad tenía de echarse en los brazos de Pedro Sánchez? Lo tenía todo a su favor: el aire, el dinero, el trabajo, el poder… El pan nunca le iba a faltar a sus hijos como le pasó a la Dolores. Puedo comprender que todos tenemos aspiraciones. Puedo comprender que quieras triunfar. Pero no me entra en la cabeza que uno se venda para conseguir lo que quiere a cualquier precio.
−No te preocupes, papá, yo no haré eso. Lo que consiga en la vida, será por mi propio esfuerzo. Y no por haber hecho cosas indignas.
−Si es así, sentiré que ha merecido la pena las horas extras que hice para pagarte los estudios. Y si no, como dicen por aquí:”Lastima de 5 cerdos que hubiese criado con el dinero que me gasté en ti”.

LO QUE NOS ENRAIZA A LA TIERRA
Del libro “Los dolores del mundo”, de Arthur Schopenhauer:” Lo que ocupa a todos los vivos y los tiene sin aliento es la necesidad de asegurar la existencia. Mas, hecho esto, no se sabe qué hacer. El segundo esfuerzo de los hombres es aligerar el peso de la vida. Es decir, huir del fastidio. No es el aburrimiento un mal digno de desdén. Hace que los hombres que tan poco se quieren los unos a los otros, se busquen con ansia. Es el origen de instinto social. El Estado lo considera como una calamidad pública, y por prudencia toma medidas para combatirlo. Semejante plaga no menos que su opuesto extremo, el hambre, puede llevar a los hombres a todos los excesos... Así como la miseria es el perpetuo aguijón para el pueblo, el aburrimiento lo es para la gente de mundo. En la vida civil el domingo representa el aburrimiento, y la miseria los otros seis días de la semana. Oscila la vida del hombre como un péndulo entre el dolor y el aburrimiento. Nos da el aburrimiento (el dolor), la noción del tiempo, la distracción nos la quita. Y esto prueba que nuestra existencia es tanto más feliz cuanto menos la sentimos. Decía Voltaire:”La vida no es sino un sueño, y el dolor (aburrimiento), es lo único real. No sé hacer más que resignarme y decirme que las moscas nacieron para ser comidas por las arañas, los hombres para que fuesen devorados por las penas”.






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