UN CAPOTE A ORTEGA SMITH
“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,
juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño”. Pienso
que, a pesar de que podamos ser adultos, en ocasiones arrastramos actitudes
infantiles. Es decir, no hay nadie en el mundo, por muy equivocado que pueda
estar, que no tenga un porcentaje de verdad en lo que hace o dice. El que cae
en el error de negar al otro cualquier asomo de razón en alguna de sus
opiniones, no hace otra cosa que desacreditarse a
sí mismo. Y por lo tanto, sus críticas son indignas de tenerse en cuenta. Por
otra parte, estar de acuerdo en alguno, o en muchos de sus puntos, no quiere
decir que se esté afiliado a esa nomenclatura, solo significa que piensas. Esto
lo digo porque cuando oigo a la gente atacar a VOX, negándole cualquier asomo
de razón, sé que tengo delante a un niño. En fin, sin entrar a valorar la
política de este partido, pienso que todo el mundo quiere gobernar bien su
casa, aunque hemos de reconocer que cometemos errores que nos perjudican a
nosotros y a los nuestros. Sería un disparate que por ello, nuestros niños nos
descalificaran en todo, ¿no creen? Saben, gracias a la hemeroteca y a los
vídeos que corren por internet, yo me río mucho. Me río, por ejemplo, de lo que
Pedro Sánchez criticó a Mariano Rajoy cuando éste era presidente del gobierno,
¿se le sonrojará las mejillas al recordarlo?
LA LITERATURA NO ES CULTURA...
Palabras del profesor Jesús García Maestro a las que yo
suscribo:"Las tecnologías que no son operatorias no sobreviven. Esto es lo
mismo que decir que las lenguas que se basan solo en la cultura no
sobrevivirán. Y no se olvide que la Cultura es una prolongación más
administrativa que ejecutiva de la Política, a diferencia de la Justicia o la
Guerra, que son prolongaciones claramente ejecutivas y operatorias de la
Política. Pero la Cultura, lejos de
ser un engañabobos, es un engañalistos. Solo seduce a quienes se creen
inteligentes. No por casualidad hay tantas personas dispuestas a hablar lenguas
inútiles, es decir, a utilizar tecnologías impotentes, y solo porque de este
modo, ilusoriamente, viven en la creencia de que algo así las hace mejores,
superiores o incluso singulares. Aquí se vitamina el mito de la Identidad. Y,
como diría Gustavo Bueno, el mito de la Cultura".
IMPERIOFOBIA O SENTIDO COMÚN
La Real Academia Española (RAE) le ha declarado la guerra a los
temidos anglicismos y ha ideado una campaña para combatirlos porque, según
denuncia, empobrecen la lengua castellana e inducen al olvido de algunos de sus
términos. La publicidad es uno de los ámbitos en el que radica la problemática.
Sin embargo, hay que reconocer que el Camposanto del castellano está pleno de
cadáveres de lenguas muertas, ¿qué hacemos: las quitamos?También, cuando una palabra está implantada de verdad como ¡almóndiga”, aunque
sea incorrecta, se incluye en el diccionario. Lo mismo ocurre con las
palabrotas, que han entrado en el diccionario con todo el derecho porque todo
el mundo las dice. En Kuala Lumpur, donde se habla malayo, a las manzanas las
llaman apel. La razón es porque allí no existían las manzanas antes de que los
ingleses llevaran las primeras. Por la misma razón, nunca me ha parecido mal
incorporar extranjerismos al castellano. Las lenguas están vivas, cambian,
evolucionan a medida que chocan con nuevas realidades. Es comprensible que
absorban palabras de otros idiomas, sobre todo en épocas como la actual, en que
vivimos rodeados de gente de muchos lugares, sometidos a la influencia de
personas de las culturas más diversas. Además, lo que hoy es un extranjerismo
mañana quizá sea una palabra de lo más genuina.
LAS FLORES
DEL ESTIÉRCOL
−Papá, si digo que soy de VOX me insultan.
−No te pongas a su nivel. Déjales que se abismen. Esa es la libertad que propugna la izquierda. Mejor di que eres rojo.
−Pero, papá, tú siempre me has dicho que no mienta.
−Sí, bueno, ¡ejem! Hay que ser prácticos, hijo. Verás, gracias a los desaciertos del PSOE y Podemos, subió VOX de escaños. En estos momentos, el mejor amigo de la derecha es la ambición de la izquierda. Antes de hablar de políticas, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hablaron de puestos, esto es lo que les importa España. Y para colmo, se quieren asociar con los independentistas, a saber lo que le habrán prometido. Como dijo el amigo de Mel Gibson en Braveheart:”No se pondrán de acuerdo ni en el color de la mierda”. En fin, hijo, para que tus "amigos" de izquierdas no te marginen ni te insulten, lo que tienes que decir es que eres más rojo que la Pasionaria. En el estiércol que mane de sus bocas, ha de crecer las flores que no quieren. Para que suba VOX, solo hay que dejarles hacer a estos 3, lo demás caerá por su propio peso.
−Papá, si digo que soy de VOX me insultan.
−No te pongas a su nivel. Déjales que se abismen. Esa es la libertad que propugna la izquierda. Mejor di que eres rojo.
−Pero, papá, tú siempre me has dicho que no mienta.
−Sí, bueno, ¡ejem! Hay que ser prácticos, hijo. Verás, gracias a los desaciertos del PSOE y Podemos, subió VOX de escaños. En estos momentos, el mejor amigo de la derecha es la ambición de la izquierda. Antes de hablar de políticas, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hablaron de puestos, esto es lo que les importa España. Y para colmo, se quieren asociar con los independentistas, a saber lo que le habrán prometido. Como dijo el amigo de Mel Gibson en Braveheart:”No se pondrán de acuerdo ni en el color de la mierda”. En fin, hijo, para que tus "amigos" de izquierdas no te marginen ni te insulten, lo que tienes que decir es que eres más rojo que la Pasionaria. En el estiércol que mane de sus bocas, ha de crecer las flores que no quieren. Para que suba VOX, solo hay que dejarles hacer a estos 3, lo demás caerá por su propio peso.
¿PARA QUÉ SIRVE LEER?
“Nadie escarmienta en cabeza ajena”, dice un refrán. Los
errores, las equivocaciones y las adversidades de otras personas pueden ser una
fuente enorme de aprendizaje para nosotros mismos. Sin embargo, muchas veces,
obviamos toda esa cantidad de experiencia acumulada en los otros (nuestros
padres y abuelos, nuestros amigos y hermanos) y preferimos no tomarla en cuenta.
Por eso, acabamos cometiendo los mismos errores, tropezando con la misma
piedra. A veces, pues, las experiencias ajenas
no son suficientes para convencernos o desengañarnos de lo que debemos o no
hacer. Y solo escarmentamos cuando vivimos en carne propia aquello que nos
podíamos haber ahorrado. Por eso decimos que “nadie escarmienta en cabeza
ajena”, pues la experiencia personal es la base sobre la cual se determina
nuestra conducta, comportamiento, acciones y decisiones. En ocasiones, solo
aquello que hemos vivido y que ha dejado una marca en nosotros es lo que
consideramos como conocimiento y experiencia válida para nuestra vida. Esto a
veces puede ser un gran error, pues implica ignorar una gran cantidad de
experiencias que nos han sido trasmitidas a través de los otros. En mi opinión,
lo dicho nos deja a los pies de la pregunta del título:¿para qué sirve leer si
no escarmentamos en cabeza ajena?
¿PARA QUÉ
SIRVE ESCRIBIR?
En un ataque de fervor literario, el catedrático Justo Serna dijo:"Leer ficciones sirve para dilatarse, para ensancharse, para darnos experiencias que jamás tendremos, para ampliar nuestra vida y para hacernos creer que esa existencia efímera que es la nuestra se prolonga vicariamente y a cada instante en otros individuos y en otras situaciones. Leer sirve para frenar la muerte y para contener el miedo, esas insidiosas amenazas que están siempre presentes. Quien ha leído, quien ha frecuentado novelas y vidas, narraciones y avatares de otros, ha conseguido burlar esa existencia breve que el azar le da, porque un minuto de su vida es varios y distantes, multiplicados y distintos. Ha dialogado con muertos y con vivos, con seres reales y con caracteres imaginados, ha conversado con contemporáneos y con antepasados, sin que barreras temporales ni espaciales le detengan. Quien ha leído ha emprendido viajes para los que no hay fronteras ni nacionalidad ni lenguas, visitando un mundo posible que es más ancho y más secreto que el que le rodea efectivamente, porque ese mundo de ficción es populoso y alberga todos los mundos y quimeras que lo preceden". Todo esto es muy bonito, no obstante sigue tropezando con la frase "Nadie escarmienta en cabeza ajena". ¿Y si lo intento con el escribir? A ver si no se accidenta.
En un ataque de fervor literario, el catedrático Justo Serna dijo:"Leer ficciones sirve para dilatarse, para ensancharse, para darnos experiencias que jamás tendremos, para ampliar nuestra vida y para hacernos creer que esa existencia efímera que es la nuestra se prolonga vicariamente y a cada instante en otros individuos y en otras situaciones. Leer sirve para frenar la muerte y para contener el miedo, esas insidiosas amenazas que están siempre presentes. Quien ha leído, quien ha frecuentado novelas y vidas, narraciones y avatares de otros, ha conseguido burlar esa existencia breve que el azar le da, porque un minuto de su vida es varios y distantes, multiplicados y distintos. Ha dialogado con muertos y con vivos, con seres reales y con caracteres imaginados, ha conversado con contemporáneos y con antepasados, sin que barreras temporales ni espaciales le detengan. Quien ha leído ha emprendido viajes para los que no hay fronteras ni nacionalidad ni lenguas, visitando un mundo posible que es más ancho y más secreto que el que le rodea efectivamente, porque ese mundo de ficción es populoso y alberga todos los mundos y quimeras que lo preceden". Todo esto es muy bonito, no obstante sigue tropezando con la frase "Nadie escarmienta en cabeza ajena". ¿Y si lo intento con el escribir? A ver si no se accidenta.
ESCRIBIR PARA COMPRENDER
Hannah Arendt dice:" La escritura es una actividad
sanadora. Escribir lo que nos ha sucedido o sucede y lo que sentimos a causa de
ello es un paso importante para lograr la aceptación de los hechos y con ello
comenzar a comprenderlos, para darles sentido y cause al proceso sanador. De
tal forma se puede dar sentido a la situación que se experimenta y que causa
emociones, generalmente, negativas que se viven para dar el siguiente paso que
es la resolución. ¿Para qué nos sirve
escribir?: para comunicarnos con claridad, eliminar el estrés, para ganar
conciencia de la realidad, para tomar mejores decisiones, para vivir más
enfocado (a la solución y no al problema), para superar los malos momentos,
para conservar recuerdos, que a su vez son buenos para sentirte mejor. ¿Cómo hacerlo
si no soy escritor? Para comenzar a escribir sólo basta que tomes pluma y
papel, e inicies el proceso de plasmar lo que sientes o lo que piensas sin
preocuparte por la estructura, la gramática o el estilo. Y es que no estás
escribiendo una novela con la que pretendas conquistar un premio literario
(para eso hay otros recursos). Lo que se busca con la escritura es descubrir y
comprender nuestras emociones y sentimientos, su origen, sus causas y hacia
dónde nos están llevando". Sí, Sra. Arendt, pero Joaquín María Bartrina
decía:"Si quieres ser feliz, como dices, no analices". ¿Qué hago?
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